Algo que es muy práctico enseñarles desde pequeños es la natación. Los bebés son nadadores natos y muchos hemos visto imágenes de pequeños que sin temor patalean dentro de una piscina. Es algo con lo que no corre el mayor peligro con la supervisión adecuada y con esto podrá aprender a flotar y con el paso del tiempo cuando el niño este de más edad pueda aprender cosas más avanzadas. Hay otros juegos más didácticos que puedes practicar para estimular tanto su cuerpo como su mente y con los cuales podrán divertirse ambos.

Juegos para diferentes edades

Según la edad del bebé se pueden plantear juegos muy diferentes, desde juegos más avanzados a algunas actividades que pueden parecernos de lo más normales, pero que al pequeño le permitirán pasar un buen rato. Aquí te damos algunas sugerencias:

  • Crea tu mundo: puedes comprar animales de peluche y comenzar a indicar por medio de sonidos y juegos cada uno de los diferentes tipos. Será divertido el realizar todos esos sonidos y por otra parte el niño comenzara a asociar los sonidos con las formas.
  • Disfraces: un juego que probablemente incluso tu jugabas y sirva para divertirte un poco. Saca junto a tu hijo tu lado creativo y crea diferentes tipos de disfraces. No es necesario que gastes o salgas de tu casa. Dentro de tu baúl de ropa vieja podrás encontrar muchas opciones para usar.
  • Rompiendo papel: incluso para los adultos el rasgar papel puede ser algo relajante, para un bebé es algo divertido. Dale alguna revista vieja o un periódico y déjalo que lo rompa con tranquilidad, puede ser incluso una medida para llamar su atención cuando este demasiado inquieto.
  • Cocinando: si tu hijo ya cuenta con más de 3 años de edad, puedes comenzar a incluirlo en actividades más complejas como, cocinar. Si haces pizza puedes darle un poco de masa para que el elabore sus pequeños experimentos.
  • Bailando: no importa si tu bebé no puede caminar, tómalo en brazos y pon tu música favorita. El balancearlo en tus brazos lo hará feliz ya que podrá estar cerca de ti y podrá sentir el movimiento que haces junto a él, además que la música tiende a estimular sus sentidos.