El museo alberga otro sitio de la cultura en Florencia, el Palacio Pitti. Su parque está lleno de centenarios robles, esculturas, fuentes de agua y además ofrece un refugio tranquilo del cálido sol de Florencia en verano. En estos jardines podrás apreciar los hermosos colores del follaje que cambien en el otoño y los olores de las flores en la primavera. Los jardines Boboli son un ejemplo espectacular de la "arquitectura verde", ya que están decorados con esculturas y se han convertido el prototipo que inspiró a muchos jardines reales de Europa y, en particular, al del Castillo de Versalles.

Una de las esclturas que podemos ver en los jardines de Boboli

Su diseño y construcción tardaron cuatro siglos, desde el siglo XV al XIX. Los campos y jardines originales fueron emplazados detrás de Santa Felicita, en el Oltrarno, por la familia Borgolo, nombre del cual deriva Boboli, el nombre de los jardines. Los mismos fueron comprados en 1418 por Messer Luca Pitti. En 1549, la propiedad fue adquirida por la esposa de Cosme I, Eleonora di Toledo, y fue ampliado para convertirse en la nueva residencia veneciana de la familia Medici.

El plano original, en ese momento, fue diseñado por Niccolò Tribolo. No obstante, las obras fueron completadas sólo después de su muerte, en el año 1550, por otros arquitectos de la corte, incluyendo Giorgio Vasari, Bartolomeo Ammannati y Bernardo Buontalenti, bajo el reinado de Francisco I, que sucedió a su padre Cosimo. Las familias Medici y Lorraine continuaron enriqueciendo y ampliarndo los jardines a lo largo de los siglos XVII al XIX, creando un museo al aire, un entorno escenográfico para exponer estatuas tanto romanas como renacentistas.

Si visitas este museo, a lo largo de tu caminada descubrirás los aspectos más destacados de los jardines, en particular, el Anfiteatro, el "Viottolone", el Jardín del Cavaliere, el Koffeehouse y la Grotta Grande.

Patio del Palacio Pitti que da entrada a los jardines

Al inicio de tu visita, después de cruzar el patio del Palacio Pitti, conocido como el "Cortile dell'Ammannati", te encontrarás con una primera escalera que conduce a Fontana di Carciofo (Fuente de la Alcachofa), cuya gran cuenca octogonal está decorada con varias estatuas y coronada por un bronce lirio. Debido a su forma, la fuente fue apodada alcachofa por los florentinos, ya que a veces pueden ser muy duros con sus críticas. Desde aquí, la vista se abre al gran anfiteatro, anexionado a la colina detrás del palacio.

Originalmente, el área fue creada para el palacio mediante la excavación de la piedra en la ladera, pero su forma resultó ser perfecta para la creación de un anfiteatro. Los setos y prados siempre verdes fueron más tarde decorados con estatuas romanas. El Obelisco egipcio que está en el centro fue traído desde Luxor y colocado allí en 1789.

Una empinada avenida –llamada Viottolone- te llevará colina abajo hacia la Porta Romana, que cuenta con una serie de terrazas y túneles formados por los árboles y un follaje que ofrece sombra, además de rincones para sentarse y disfrutar de un buen libro o una conversación. La avenida está flanqueada por cipreses y estatuillas, que acompañan todo el camino a la "Isolotto", la gran laguna que creó en 1618. En el centro de la laguna, se puede admirar la fuente llamada "Océano", construida por Juan de Bolonia y rodeada de tres esculturas que representan a los grandes ríos del Nilo, Ganges y el Éufrates.