La jardinería es un fantástico pasatiempo que nos permite ponernos un poco en contacto con la naturaleza y a disfrutar de la belleza de las plantas, del trabajo con la tierra y la ocasional visita de alguna ave o mariposa. Enseña a tener paciencia, a apreciar la belleza de la vida, pero también representa una interesante opción para independizarnos un poco del mercado. Tengamos un patio con tierra o, incluso, un pequeño balcón, podemos producir en casa algunos alimentos.

El espacio y la energía que estemos dispuestos a invertir son los principales factores que determinaran la cantidad de plantas que podemos hacer crecer. Si bien para poder autoabastecernos de frutas y verduras requerimos un patio*, es posible producir una buena cantidad también en un pequeño apartamento; solo es necesario utilizar un poco el ingenio.

Las huertas de apartamento suelen llamarse “huertas verticales” o "jardines verticales", porque al no tener tierra en el suelo, se cuelgan las macetas de las paredes. Puedes armar la estructura tú mismo si te das maña con las herramientas. Las opciones son variadas: repisas de madera-con planos de descarga gratuita en internet- puedes conseguir ganchos para colgar las macetas de la baranda del balcón o conseguir rejas para fijarlas a la pared y colgarlas allí.

Si la construcción no es tu fuerte, puedes optar por comprar. Considerando que acabaran tapadas por plantas y expuestos a los elementos, es muy recomendable la adquisición de repisas usadas-pueden pintarse para protegerla del agua- estantes como los que se utilizan en los negocios-nuevamente, pintarlos es una excelente manera de extender su vida útil- o esos organizadores económicos de lona tan populares que suelen venderse en los bazares y grandes supermercados.

Recuerda que mientras una planta reciba sol y suficiente agua, crecerá bien. Si en la cocina usted cuenta con buena luminosidad, no hay nada más hermoso, y práctico, que tener plantas como orégano, romero, menta y otras especies, frescas y listas para utilizar. 

Ejemplo de huerto vertical en un apartamento

Con la superficie preparada, es tiempo de armar las macetas. Cualquier cosa sirve: botellas de plástico, latas, incluso las bolsas de alimento de mascotas. Basta con pinchar algunos agujeros en la base para asegurar drenaje apropiado. Conviene colocar una pequeña base de piedras para filtrar la tierra y evitar que se embarre el suelo. Con una buena superficie para nuestro pequeño jardín es más fácil garantizar el buen crecimiento de las plantas que cultivemos en él.

Con el terreno preparado, es tiempo de escoger que tipo de especies vamos a cosechar. Lo ideal es hacer una lista de las verduras, hortalizas y especias que más utilizamos.  Luego es tiempo de familiarizarse con los requerimientos de cada una, principalmente, cuánto espacio necesitan, cuanta cantidad de sol y en qué época del año deben plantarse. Conviene empezar con dos o tres especies, y es económicamente práctico favorecer aquellas que son más costosos  en el mercado.

La inversión total de una huerta de un apartamento es muy baja, y las compensaciones son considerables. Es recomendable comenzar con unas pocas plantas para ‘tomarle la mano ‘y evitar frustrarse. Quizás comience el año con unas botellas de zanahorias y lo termine con una saludable huerta en todo el balcón.

Si tienes un cuarto de lavado con paredes de vidrio o plástico-de manera que entre buena luz- es posible aprovecharlo para armar una excelente huerta.