Si bien todas las miradas del sector aeroespacial parecen estar puestas en Marte, el país asiático está interesado en la Luna, al igual que otros países. Por ejemplo, en el año 2013, China llevó un robot al único satélite natural de la Tierra, convirtiéndose en el tercer país en enviar una misión no tripulada a la Luna.

De acuerdo con esta renovación del interés en la Luna, el comité de política espacial del gobierno japonés ha anunciado su objetivo de enviar una sonda no tripulada al satélite para el año 2019. Para ello, planean comenzar la construcción de la sonda en el 2016.

Cabe preguntarse: ¿por qué los japoneses tienen interés en llegar a un sitio del espacio al que la humanidad ya había llegado? Pues, principalmente, porque la tecnología de la sonda que enviarán es muy diferente. Su mayor precisión de aterrizaje le permitirá desembarcar en, como mucho, 100 metros a la redonda del punto indicado. Todo esto se deberá a su sistema de reconocimiento, que le permitirá a la sonda analizar la superficie lunar y hacer los cálculos necesarios para el aterrizaje.

Con esta nueva tecnología tan precisa, Japón pretende ganar terreno en el ámbito de la navegación aeroespacial, al mismo tiempo que le permitirá crear lazos con otros países que comparten el mismo interés.

No obstante, no está todo dicho: aún falta la aprobación del pueblo japonés para poder comenzar a trabajar en este proyecto. Si todo sale como el gobierno del país asiático espera, para fines de 2015 o principios de 2016, la sonda comenzará a ser construida.

No es extraño que Japón se haya interesado en llegar a la Luna. La misma NASA, que parecía haberse olvidado del satélite terrestre, anunció este año su intención de volver allí y de establecer una base permanente. Según indicó la agencia estadounidense, la humanidad podría habitar la superficie lunar para el año 2022.

Todavía falta mucho para que el ser humano pueda habitar la Luna, según la NASA. En primer lugar, se debe encontrar hidrógeno en los polos que contienen agua helada, un elemento que puede ser transformado en propulsante criogénico.

Es indudable que la Luna vuelve a estar en el tapete y cada vez más agencias aeroespaciales de diversos países parecen interesadas en enviar misiones allí. Tal es el interés que incluso Rusia ha dicho que volverán a llevar un hombre a la Luna en el año 2029.

Pero no todo se trata del progreso de la humanidad. La empresa Lunar Express, por ejemplo, tiene intenciones de llevar turistas a la Luna para el año 2017, entendiendo que el potencial de un negocio de este tipo.