Te comentamos qué necesitas para instalarlo y cuál es la mejor decoración adicional.

Terraza en jardín

No suele haber problema alguno para instalar un jacuzzi en un jardín particular mientras toda la instalación se realice correctamente. Se puede integrar fácilmente en cualquier estilo de jardín que se tenga, convirtiéndose en un gran protagonista del mismo.

Si se utiliza la casa durante todo el año y se disfruta de darse baños calientes en pleno invierno o durante las noches más frescas para contemplar el cielo, entonces lo mejor es que el jacuzzi esté muy recogido, preferiblemente donde no le den corrientes de aire. De este modo se podrá disfrutar del agua cálida en cualquier momento.

También debe de tener al lado un pequeño cambiador con calefacción para poder salir del agua y estar, al momento, en el interior de un vestuario calentito donde secarnos  ponernos la ropa.

Terraza en un edificio

Este tema es realmente polémico porque muchas personas deciden colocar un jacuzzi en la terraza sin consultar ningún tipo de documento ni encomendarse a nadie. En las escrituras de la casa debe de figurar qué peso puede soportar la terraza por metro cuadrado. Con esas escrituras y los papeles del jacuzzi que se quiera colocar hay que acudir a un arquitecto.

En algunos casos, nos dirán que no es posible colocar el jacuzzi ya que la mayor parte de las terrazas no están preparadas para el gran peso que suponen. Hay que pensar que se trata del peso del aparato, del peso del agua que lo llena y de las personas que pueden estar en su interior.

En otros casos, es posible que nos digan que puede hacerse, aunque normalmente es necesaria una obra para reforzar las estructuras. Este “permiso” no es oral, sino que necesitamos un certificado firmado por un arquitecto que garantice que la terraza, en las condiciones que está o con la obra de refuerzo, es apta para sostener el peso de la bañera de hidromasaje. En este caso ¡adelante y a disfrutarlo!

Para darle intimidad a la terraza lo mejor es instalar paneles de madera con plantas enredaderas, sean naturales o artificiales. Este tipo de cierre no se puede prohibir ya que no altera la fachada del edificio y se puede retirar en cualquier momento, pero es importante no invadir la propiedad del vecino y usamos plantas naturales.

A continuación se puede optar por césped artificial y muebles de madera para conseguir un efecto totalmente rústico que nos proporcione la sensación de estar en pleno campo. O, por ejemplo, por muebles en color blanco creando una terraza al mejor estilo ibicenco, con el jacuzzi  como protagonista central.