Inicialmente la isla se llamaba isla Bretia o  Brattia; esto data de la conquista de los romanos a Dalmacia. Posteriormente la invadieron tribus eslavas. En los siglos XIII y XIV estaba bajo la jurisdicción de la Republica de Venecia y tenía el nombre de Brazza. En el siglo XVIII fue disputado entre los venecianos, el Imperio otomano y la corona de Habsburgo, consecutivamente  el congreso de Viena la asignó al Imperio austrohúngaro.

Playa de la Isla de Brac

Al inicio del siglo XX  muchos de sus habitantes migraron hacía países como Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Chile. Después de la primera guerra mundial, hacía 1918 la isla fue integrada a Yugoslavia.  En 1991, pasó a formar parte de Croacia.

Los habitantes de la isla realizan principalmente de actividades como la agricultura; producen vino, aceite de oliva, también queso y son expertos en la pesca. En la isla se hayan un material utilizado en construcción denominado piedra blanca que se utiliza en la construcción de palacios; ejemplos de estos son la Casa Blanca en Washington y el Diocleciano en Split. La misma Supetar está formada en gran parte por esta piedra. Una ciudad blanca que es preciso visitar.

Actualmente también es fundamental el turismo. Es un hermoso lugar, un viaje a un  mundo lleno de aguas adriáticas, actividades marítimas, deportes náuticos, surf, veleros, viajes en barcas, yates, entre otras actividades. Si disfrutas de la comida de mar; esta es una  oportunidad  para deleitarse con los frutos y animales marítimos, renovar nuestra vitalidad con baños en el mar, broncearse (No olvides utilizar protección solar), salir a festejar a Supetar o a Bol. En la isla Brac es posible conocer variedad de culturas y tomar deliciosas bebidas observando el magno mar Adriático. Es una excelente alternativa para el para el turismo. Si la eligen no se arrepentirán, por el contrario abrirán las puertas a una experiencia extraordinaria.