Bolsa de valores

Esta es una de las formas de hacer que el dinero sea rentable y con mayor liquidez, es decir, que pueda convertirse fácilmente en dinero en efectivo sin perder su valor. No obstante, el mercado bursátil es muy variable y puede llegar a perder su valor de un momento a otro, así que hay que ser precavido. Si quieres invertir, no inviertas todo tu dinero en una sola actividad, de este modo podrás blindarte ante cualquier tipo de pérdida.

Inmobiliarios

En las economías inflacionarias o muy variables, siempre es mejor tener inmuebles, ya que a largo plazo su valor puede incrementarse considerablemente. Claro está, también puede ocurrir todo lo contrario, como se ha observado en muchas economías nacionales. Por ello, también debemos ser cautelosos al momento de llevar a cabo esta iniciativa.

Fondos internacionales

De acuerdo con los expertos en economía, invertir en fondos internacionales es una buena alternativa, especialmente adquiriendo bonos que gozan de buena reputación financiera, como los bonos del tesoro estadounidense, o los bonos del tesoro alemán. Sin embargo, debes asesorarte antes de hacer esto, ya que la estabilidad es relativa, y aunque no hay forma de predecir el futuro, al menos es importante que tomes decisiones con cierto nivel de confianza. Gracias a invertir en países emergentes podemos lograr una alta rentabilidad y sin asumir grandes riesgos.

Dólar americano

A pesar de la crisis económica en norteamérica, el dólar americano sigue siendo una de las monedas más poderosas a nivel mundial. Así que puedes consultar que tan rentable es hacer el cambio de la moneda de tu país a dólares americanos, y de este modo ahorrar tu dinero en una moneda distinta y cuyo valor es más o menos estable respecto a otras monedas más volátiles. Es un ejemplo de inversión en divisas entre las que podemos elegir muchas monedas, tanto dólar o libra, por ejemplo, que ayudará a rentabilizar nuestros ahorros en euros.

Empresa

Si no te gusta ninguna de las opciones anteriores, entonces intenta desarrollar una empresa, investiga qué tipo de productos o servicios son demandados en tu localidad, o cuál sector del mercado es poco cubierto y emprende un negocio. Aún cuando ya tengas una empresa de otra rama, nunca está de más emprender nuevos caminos comerciales.