En el instintivismo se tienen en cuenta los avances en diagnóstico de conducta animal, sobre todo los procedentes de la etología clínica.

Cesar Millán, un ejemplo conocido

Se podría escribir durante líneas y líneas sobre el instintivismo pero no podríamos ofrecer una imagen más clara de qué es exactamente este método que refiriéndonos a Cesar Millán, el popular adiestrador canino que se ha hecho mundialmente famoso gracias a su programa “El Encantador de Perros” en el que utiliza un método de trabajo basado en esta corriente.

Aunque lógicamente se trata de un programa de televisión y en el mismo solo se nos muestra de forma superficial lo que es su trabajo, no nos costaría mucho a partir de algunos de sus métodos profundizar más en lo que se esconde detrás de los mismos. El objetivo del programa es entretener y dar conocimientos generales, pero si queremos conocer a fondo el instintivismo , deberíamos de profundizar mucho más en todo lo que hay tras algo que parece tan sencillo al verlo en pantalla.

Quizás por la sencillez que se transmite en los programas y la gran popularidad de sus métodos sin que se conozcan a fondo sus razones, Millán cuenta con muchos detractores que ponen en cuestión sus métodos sin saber muy bien qué están poniendo en la balanza. Por supuesto, también cuenta con oposición de gente preparada y que sabe de lo que habla, ya que en el terreno de la educación canina hay tres grandes escuelas que no se acaban de poner de acuerdo: los conductivistas, los instintivistas y los que utilizan la psicología cognitiva-emocional.

La postura ante los humanos de los instintivistas

Al involucrar al dueño en la educación de su perro, los instintivistas también utilizan sus teorías en los humanos. Consideran que las mujeres y los hombres tienen comportamientos biológicos diferentes, procedentes de sus funciones en origen evolutivo. Una mujer tiene generalmente una tendencia natural mayor a cuidar a los demás, por lo que se desenvuelve bien educando al perro desde una comunicación más interpersonal, mientras que el hombre es más dado a una postura ligeramente más inmadura o quizá menos complicada emocionalmente, funcionando con él otras técnicas de educación basadas en su aspecto de “cazador”