Los jardines ornamentales son los más populares: conformados de plantas que consideramos hermosas y a las que cuidamos como a objetos preciosos. Los jardines naturales son pequeños trozos de naturaleza en nuestro propio hogar; cualquier intervención humana está prohibida: nada de venenos, podas mínimas, y asistencia solo a especies nativas. Llegamos al foco de nuestro interés: los jardines eco-amigables.

En los jardines eco-amigables no utilizamos venenos o fertilizantes industriales, pero una importante diferencia con los jardines ambientales es que la mano humana interviene activamente para beneficiar a las especies que escogemos tener. Las plantas, y no la fauna, son prioridad. Ahora, sin insecticidas ni herbicidas, ¿como evitamos que nuestras plantas sean devoradas por chinches, moluscos y otros animalejos?

Colocar Plantas con Fuertes Defensas

Incapaces de moverse, las plantas han desarrollado otras defensas para defenderse de sus depredadores. Algunas tiene espinas que las protegen de los animales grandes, y otras son tóxicas, lo que las protege contra los pequeños. Gracias a la selección  natural, estas plantas resultan repelentes para una gran variedad de especies de insectos. Conviene colocarlas entre las especies más vulnerables a ataques.

El paico o chenopodium ambrosioides es un repelente natural contra insectos

Algunas especies naturalmente repelentes son el paico (Chenopodium ambrosioides), la menta (Mentha spp.), la albahaca (Ocimum basilicum) la lavanda (Lavandula spica) y el ajo, entre muchas otras. Vale la pena remarcar que estas especies también repelen mosquitos, y puede ser una excelente idea  tener una en el escritorio de casa. 

Proteger a los Depredadores Naturales

Las arañas, las avispas y las hormigas-todos animales del orden himenóptero- suelen producir una fuerte impresión, pero son aliados indispensables para el mantenimiento de un jardín eco-amigable. Las arañas y las avispas cazan insectos dañinos, como escarabajos y moscas. Las hormigas resultan un problema más ambiguo, pues algunas son herbívoras. Si vemos a estos pequeños insectos marchando por el jardín, antes de entrar en pánico y buscar un buen veneno, observemos lo que están haciendo. La gran mayoría de las especies son carnívoras y patrullan la tierra, colectando huevos de insectos dañinos y devorando a los adultos de las especies más pequeñas.

Las arañas ayudan a acabar con muchos de los insectos que amenazan nuestro jardín o cultivo

Barreras naturales

Volviendo a las hormigas-hablando ahora de las vegetarianas- e incorporando babosas y caracoles, una excelente manera de proteger a nuestras plantas es evitar que logren tener acceso a ellas. Si la planta se encuentra en una maceta, basta con colocarlas sobre un plato más grande y llenarlo a este con agua (si hay mosquitos, recordar las especies del punto uno). Si están en la tierra, podemos cavar un anillo de cinco centímetros de profundidad a su alrededor, colocamos dentro bolsas y, para fijarlas, las llenamos con un centímetro de piedrillas. Luego la llenamos con agua, ¡y listo!