• Granola: es tan fácil de hacer que después de probarla no volverás a comprarla jamás, basta con mezclar en un bol grande avena, nueces, frutas cristalizadas, granos como linaza, amaranto o germen de trigo, así como cereales en general que pueden incluir los de caja, todo lo anterior se mezcla bien y se baña con un poco de miel de abeja o agave que puede llevar también jugo de naranja para un sabor más rico, finalmente, en una charola para galletas, se vierte la granola y se hornea hasta que se vea dorada y rica.

Por supuesto, la podemos hacer a nuestro gusto con los ingredientes que más nos apetezcan.

Granola, uno de los desayunos más saludables

  • Crema de cacahuate o maní: es una ventaja genial poder hacerla en casa porque además de ser más natural, el precio disminuye muchísimo a comparación de las cremas que encontramos en el mercado. Una taza de maní o cacahuate se procesa con un cucharada de miel de abeja o un chorrito de aceite (apenas una media cucharadita) y azúcar moscabado y se procesa hasta obtener la textura de una crema. 

Es rica de maní, pero podemos probar con varias nueces como la de castilla o con almendras, así como hacer nuestra propia combinación de jalea y crema de cacahuate para ponerla directamente en ricos sándwiches para desayunar.

Crema de cacahuete o maní

  • Mermeladas: otro alimento rico y fácil de preparar son las mermeladas, ya que con solo hervir frutas y agregar azúcar y un poco de limón (para evitar usar pectina extra) podemos obtener ricas mermeladas de frutas bien naturales. El secreto está en escoger buenas frutas, hervirlas hasta que espesen o lleguen a los 104º centígrados, y guardarlas en envases herméticos que ayuden a la correcta conservación de la mermelada.

Podemos combinar diversas frutas para hacer nuestras propias recetas y por supuesto, no dudemos en agregar un poco más de olor mezclando hierbas como la menta o albahaca, la cáscara de limón o naranja, así como especias como canela o clavo.

Las mermeladas son un buen ingrediente para nuestros desayunos