Hay algunas pruebas que incluso puedes hacerte antes de quedar embarazada, todos con un simple examen de sangre. Con este examen podrás comprobar si eres inmune a enfermedades como la rubeola o la varicela. Estas enfermedades pueden causar problemas muy serios si las contraes estando embarazada ya que por ejemplo la rubeola puede hacerte perder al bebé. Todo se soluciona vacunándote antes del embarazo, por esto es muy recomendable que lo planees, así desde antes puedes comenzar con los chequeos médicos necesarios y asegurar la salud de tu futuro hijo.

Las consultas médicas antes del embarazo de un hijo son muy importantes y se hacen con la finalidad de identificar los posibles factores que puedan dificultar o facilitar la concepción así como el desarrollo del bebé dentro del vientre. Durante estas consultas se educa a la futura madre sobre los mejores hábitos y al estilo de vida que tendrá que adaptarse mientras duren los 9 meses. También se darán los medicamentos necesarios e indicados para contrarrestar cualquier problema que se presente o pueda presentar.

Otra forma de evitar posibles infecciones es la de cuidar mucho lo que se come ya que todo debe ingerirse de forma fresca y bien cocinada en el caso de carnes o pescados. La leche debe estar debidamente pasteurizada y las verduras y frutas muy bien lavadas y así evitar posibles contagios de toxoplasmosis o listeriosis.

Las infecciones respiratorias y gastrointestinales son comunes durante el embarazo pero estas no tendrán repercusiones con el bebé. La hepatitis A por su lado si es muy contagiosa para ti, pero a diferencia de algunos medicamentos, esta vacuna si la puedes aplicar aun estando embarazada, aunque es poco probable que se la transmitas a tu hijo puede complicar el parto o adelantarlo. Tú más que nadie conoces tu cuerpo, si ves algo que no es normal debes acudir al doctor y sobre todo no automedicarte.