• Repetir la lectura: La clave para crear el hábito es la repetición. Por ello, desde el primer día, no dejes de hacer el acto de la lectura. Si tu niño está muy pequeño, entonces deberás hacer la lectura en voz alta, agregando matices y emoción al relato, para estimular su imaginación. En caso de que el niño ya pueda leer, entonces puedes invitarlo a que lo haga, pero mantente dispuesto a hacerlo tú en la mayoría de los casos.
  • Escoge un momento del día apropiado: La repetición forma parte del hábito, pero debes procurar hacerla en el mismo contexto todo el tiempo. Para ello, tienes que escoger una hora del día donde tu niño no esté demasiado cansado, pero tampoco demasiado enérgico, la idea es que pueda centrar su atención en la lectura. Nadie más que tu como padre sabrá cuál es el mejor momento para la lectura. Recuerda también crear un clima agradable, e incluso tener cercanía como por ejemplo recostar a tu hijo sobre tus piernas, rodearlo con los brazos para que vea las ilustraciones del libro, etc.
  • Fíjate en sus preferencias: Desde temprana edad los niños comienzan a manifestar sus opiniones e intereses, así que podrás sabes qué tipo de lecturas pueden interesarle. Por ejemplo, supongamos que le gusta una serie animada, entonces debes investigar si existen lecturas sobre ella, o escoger textos que se refieran a los mismos valores y sentimientos promovidos en la serie. Ciertamente, puedes probar con diferentes historias, pero de seguro tu hijo terminará inclinándose por una en específico.
  • Ten paciencia: Debes ser muy paciente en cuanto al grado de atención que tu hijo preste a la lectura. En muchos casos, el niño simplemente se retira del lugar donde estás leyendo o comienza a hacer otra actividad. No debes alterarte por ello ni retenerlo. En este caso, puedes continuar la lectura hasta terminarla y hacer como si no ha pasado nada, ya luego verás cómo se va construyendo el hábito de escuchar el relato.

Sin duda el hábito de la lectura es esencial para potenciar el aprendizaje y desarrollo intelectual de tus hijos, así que esperamos que estos consejos te resulten útiles para de ese modo incentivar a los niños a leer más, algo que puede convertirse para ellos en una actividad muy entretenida, viéndolo más como un pasatiempo que como un deber impuesto.