Una iguana verde adulta puede llegar a medir más de un metro y treinta centímetros, por lo que necesita un terrario de al menos tres metros de largo, pero sobre todo que sea muy alto, para poder tener ramas a las que trepar, ya que las iguanas necesitan estar sobre ramas más o menos altas. El terrario deberá de cumplir unas determinadas condiciones de humedad y temperatura y, en caso de que no le de el sol directo, tener luces de calor que lo suplan.

Algunas enfermedades de las iguanas, como la salmonelosis, son transmisibles a las personas, por lo que el animal debe de estar correctamente cuidado y con sus revisiones veterinarias correspondientes.

El especial carácter de este animal

Hay casos de gente que tras hacerse con una pequeña iguana se han visto con un animal con una actitud agresiva que impedía cualquier contacto con ella y que usaba su cola como un auténtico látigo. ¿Es este el auténtico carácter de las iguanas?

La iguana no suele ser la mejor mascota posible para una casa

La verdad es que no, son animales dóciles y tranquilos, pero que toleran muy mal los cambios de hábitat. Cuando nos llevamos a casa a nuestra iguana, si esta sufre un cambio radical, puede sentirse tremendamente nerviosa y estresada. Esto hace que se sienta amenazada y pueda convertirse en un animal hosco y que no quiera contacto humano.

Es algo que debemos de tener en cuenta cuándo escojamos a nuestra iguana, es mejor comprarla en una tienda dónde esté en un entorno muy definido que podamos imitar en casa y que ya haya tratado con personas. Jamás deberíamos de comprar una que viva en libertad para encerrarla en un terrario.

A pesar de su caracter, su uso como mascota se ha generalizado

No son cariñosas

Tampoco podemos esperar de la iguana que sea un perro o un gato. Si buscamos un animal para achuchar, dar mimos y que juegue con nosotros, la iguana no es la mascota que queremos.

No sienten necesidad de interactuar con las personas y si bien pueden llegar a hacerlo por la costumbre, siempre va a ser un contacto limitado y a la manera de los reptiles. Esto es evidente para cualquier persona que conozca el carácter de los reptiles, pero por desgracia muchas personas se lanzan a comprar una iguana desconociendo lo más básico y esperando de ella cosas que jamás le va a dar.