Es una iglesia católica romana ubicada en el distrito del Barrio Antiguo, al oeste de la Plaza de Todos Los Santos. Posee adjunto un Monasterio del Orden Franciscano. Dos figuras religiosas de importancia que han pasado por esta zona son: el Papa Juan Pablo II durante su estadía en la ciudad, en el 2003, y el Santo Maximiliano de Kolbe, quien fue un monje en el Monasterio en 1919. Uno de los tesoros más preciados que guarda la Iglesia de San Francisco de Asís  es el Sudario de Turín, una ropa de entierro que, al parecer, tiene una impresión en sangre del rostro del fallecido Cristo.

Representación de San Francisco de Asís en el exterior de esta basílica

Erigida en el siglo XIII, fue la primera construcción de piedra de la ciudad.  Los historiadores aún no se han puesto de acuerdo con respecto al fundador de la iglesia, pero la mayoría de las pruebas apuntan al Duque Henry II de Pious  (1196–1241). Su esposa Anna y su hermana,  Agnes (Agnieszka), también contribuyeron. Su fundador-que bien podría ser quien finalizo las obras, mientras que Henry las inició- fue el Duque Boleslaw V. Es importante considerar que durante la invasión mongola de 1241, el monasterio y la iglesia fueron destruidos y Boleslaw fue quien la reconstruyó.

La estructura fue finalizada en 1269 con un estilo gótico. No ha sobrevivido demasiado de aquellos tiempos, pero la construcción fue expandida a lo largo del siglo XV, agregando las ápsides de tres lados, la parte central en forma de cruz (la original era recta). La obra fue concretada por el Cardenal Zbigniew Oleśnicki.

Interior de esta Iglesia de Cracovia

Las guerras austro-prusianas, fueron devastadoras para el patrimonio histórico de Cracovia. Sólo 82 de los 90  monasterios continúan hoy de pie. Numerosos incendios y ataques le costaron caro a la Iglesias de San Francisco de Asís, pero el ocurrido en 1850 fue particularmente devastador: destruyó artefactos y escrituras irrecuperables. Ganada la independencia, comienza la lenta reconstrucción de la ciudad.

 En 1866,  el artista polaco Stanisław Wyspiański construye los murales de motivos florales y las ventanas de vidrio pintado de las ábsides que dan tanto valor a esta iglesia antigua. Un artista de renombre ya a sus 28 años, sus obras justifican en sí mismas una visita a la Iglesia.

La iglesia presta servicio todo los días de 9 a 18 horas,  y el ingreso es, por supuesto, gratuito, pero deben organizarse para no entorpecer la misa que se celebra durante el mediodía y por la tarde. Por el momento, rige una prohibición de tomar fotografías por la molestia que representa la luz de flash. De todas maneras, en un día de poco movimiento puede que se permita al visitante que pida permiso.