Ingredientes

200 gramos de harina

2 cucharadas de polvo royal o para hornear

2 huevos

2 cucharadas de azúcar

140 mililitros de leche

2 cucharadas de aceite vegetal

1 cucharada de esencia de vainilla

Preparación

Mide todos los ingredientes y simplemente integra uno a uno los que son secos con los que son líquidos. Lo más importante por evitar cuando se preparan estos hot cakes es no sobre mezclar la masa, ya que de ser así los hot cakes al cocinarse se ponen duros y no levantan lo suficiente para ser esponjosos.

Una vez que se han mezclado los ingredientes, en una plancha a fuego medio con mantequilla derretida agregamos una media taza de masa para hacer cada hot cake, mismos que voltearemos una vez que se encuentren doraditos y las clásicas burbujas se formen.

Diferentes formas de servir los hot cakes

Estos hot cakes se pueden acompañar de manera sencilla con mantequilla y miel de maple de calidad, evitando los jarabes saborizados que por lo general son solo azúcar o jarabe de alta fructuosa.

También para unos ricos hot cakes podemos ponernos creativos y servir con abundantes fresas, crema batida y un glasé sencillo elaborado con azúcar glas y jugo de limón.

Hacer un flambeé sencillo con plátano partido en rebanadas, mantequilla, un chorrito de ron, azúcar y canela es riquísimo servido además con helado de vainilla como en la receta de banana Foster, y hacer de estos hot cakes un postre de lujo.

Y por último no podemos dejar de compartir una opción más natural y light, pues un simple salteado de pera, mantequilla baja en grasa y jengibre en polvo o picado fino se puede servir caliente sobre los hot cakes, y si precisas de un poco de dulce, la miel de agave es deliciosa y muy baja en calorías. También con unos frutos silvestres, como frambuesas o moras, tal como se puede observar en la imagen de portada, su sabor y presentación serán ideales.

Esta receta de hot cakes es sencilla y aunque quizá las ideas que te hemos dado para servirlos no lo son tanto, vale la pena hacer un pequeño esfuerzo una mañana de sábado o domingo para consentirnos a nosotros mismo o a la familia con este rico desayuno o incluso como postre tras cualquier plato durante la comida o cena.