Si no se tratan, acaban dañando órganos internos y causan la muerte del animal, por eso es muy importante darse cuenta a tiempo de que tenemos este problema en el acuario.

Si se tiene cierta experiencia con los peces, es posible darse cuenta de que está comenzando un problema de hongos sin necesidad de verlos, tan solo apreciando cambios en el comportamiento de los animales.

Pero esto va a pasar desapercibido para aquellos que estén cuidado de peces p por primera vez, lo que es frecuente en propietarios de acuarios de agua fría. Por eso es importante observar bien a los peces para poder ver cualquier cambio en el color de su piel o daños en las escamas que puedan indicarnos que comienza el problema.

Normalmente, los hongos se manifiestan como pequeños puntitos blancos que aparecen en el animal, primero en pequeñas zonas, pero que rápidamente va colonizando más y más áreas y a más animales del acuario.

En este caso, lo mejor es coger uno o varios de los peces afectados y llevarlo al veterinario o a nuestro experto en peces de cabecera. De este modo nos podrán decir en qué fase de la infección se encuentran y de este modo fijar el tratamiento más adecuado, ya que no es lo mismo que estemos en el comienzo del problema que si este ya es grave y puede haber causado daños al animal.

También hay diferentes tipos de hongos, que pueden atacar a órganos distintos del animal y necesitar de un tratamiento específico en cada uno de los casos. Por eso es importante identificar correctamente el problema y no ponernos a experimentar con tratamientos que nos han dicho otras personas que van bien, ya que quizás el problema no sea el mismo.

Además de tratar a los peces hay que tratar también el acuario, ya que generalmente los hongos aparecen por el ataque previo de una bacteria. Al utilizar un antibiótico adecuado nos aseguraremos de que todo queda correctamente desinfectado y el problema no se repetirá tras el tratamiento. Además del antibiótico utilizaremos el fungicida correspondiente.