Los movimientos ecologistas comenzaron a tener furor en los años ’60 con la publicación del libro de Rachel Carson “Primavera Silenciosa” que advertía sobre el uso de plaguicidas sintéticos e instaba a tener conductas ecológicas. En el año ’69 se pudieron ver las primeras imágenes del planeta desde el espacio y estas imágenes de gran planeta azul ayudaron a la concientización de la fragilidad del sistema y de la necesidad de cuidarlo.

En 1972 las Naciones Unidas reunidas en Estocolmo comenzaron a preocuparse por el Medio Ambiente y a dar un enfoque universal. La Declaración final contiene 19 principios que representan un manifiesto medioambiental. De este modo también se estableció el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) coordinando acciones para su preservación. Actualmente se centra su accionar en coordinar esfuerzos en los desastres ambientales y conflictos, la buena gestión, las sustancias nocivas y el aprovechamiento racional de los recursos. En 1992 en su Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo realizada en Río de Janeiro, llamada Cumbre de la Tierra, se elaboró otra Declaración denominada “Programa 21” donde consta el concepto de Desarrollo Sostenible convirtiéndose en eje de todas las actividades de desarrollo del sistema de las Naciones Unidas. En esa misma Cumbre se elaboró el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica y el Convenio de las Naciones Unidas sobre los Países Afectados por Sequía Grave o Desertificación en especial África.  

Así en cada cumbre se ha ido agregando temática y afianzando las existentes porque es cada vez mayor la preocupación sobe la necesidad de proteger la vida y los ecosistemas. En 1988 ya se habían reunido el PNUMA y la Organización Meteorológica Mundial, OMM, para crear el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el cambio climático quienes se encargan de investigar todos los cambios que se van produciendo. Hay mucho movimiento en este sentido como se puede observar pero todavía no alcanza ya que vemos que siguen desapareciendo especies, sigue desertificándose la tierra y los desastres naturales junto con las rarezas climáticas siguen siendo frecuentes. Todavía hay mucho camino que recorrer en este sentido.