Desde que comenzaron a separarse los químicos de las plantas y a sintetizar estos químicos, nuestras vidas se han vuelto cada vez más reguladas y dominadas por el uso de medicamentos. En los últimos años, esta tendencia no se ha reducido, como se dice: simplemente hemos comenzado a cambiar de medicamentos sintéticos (farmacéuticos) a medicamentos naturales (suplementos).

Pero medicamentos son medicamentos, sin importar tanto de donde se obtenga la materia prima. Es indispensable comenzar a enfocarnos más en la prevención, y preocuparnos sólo cuando esto falle. Nuestro cuerpo está adaptado para cuidarse de casi todo lo que la naturaleza pretenda lanzarle.  

Una buena dieta es fundamental para la buena salud del cuerpo y de la mente: y resulta que también para la salud general de nuestros dientes y encías.

El Tema del Aliento

Solemos culpar a la comida por el mal aliento, pero los verdaderos culpables, en realidad, son las bacterias. Somos el hogar de una gran cantidad de bacterias, algunas útiles, como aquellas que ayudan en nuestro proceso de digestión-y otras no…como aquellas con las que aprenderemos a lidiar a continuación…

Mientras que la cebolla y el ajo producen los mismos olores desagradables que las bacterias en nuestra boca, otros alimentos tienen la capacidad de eliminar y nulificar naturalmente dichos gases e, incluso, destruir las bacterias que las producen. El té negro y verde se encargan de los “desechos” de estas bacterias, y el comer manzanas o zanahorias estimula la producción de saliva, la cual destruye las bacterias.

Dientes Blancos

Ya que hemos mencionado las zanahorias: comerlas crudas-o cualquier otra verdura de consistencia dura- es una excelente manera de eliminar el sarro de los dientes. En una investigación realizada en la Universidad Odontológica de México, personas que consumieron diariamente verduras “duras” durante un mes mostraron dientes naturalmente blanqueados, en comparación con aquellos que no lo habían hecho y mantenían una higiene bucal regular.

El Tema de las Caríes

No es necesario utilizar costosos productos para vivir sin caries. Cuidando la cantidad de azucares que ingerimos, cepillarnos con un cepillo de buenas cerdas y consumir muchas verduras duras será suficiente para tener una higiene bucal impecable. Sin embargo, nunca está de más ser precavidos: utilizando aceite de coco.

El aceite de coco es un antibacteriano natural y las caríes son producidas por bacterias. De hecho, antes que esto se supiera y antes que existieran pastas dentales existía la técnica de lavarnos bien manteniendo aceite de coco en la boca unos 15 minutos una vez al día (¡minutos seguidos!)

Algunos grupos naturalistas aprovechan para preparar una pasta dental: puedes utilizar levadura de polvo o agar-agar (gelatina vegetal) para darle contextura. ¡Guárdalo en la heladera!

Úlceras

Las úlceras son los resfríos bucales: comunes, indefensos pero fastidiosos y apareciendo cuando estamos estresados o con el sistema inmune sacudido por alguna enfermedad. Por supuesto, también pueden deberse a una herida, al quemarnos con la comida o mordernos accidentalmente, e incluso, pueden no ser para nada indefensas…pero nos enfocaremos en el primer tipo.

Cuando notes que ha aparecido una úlcera en tu boca, muchos recomiendan hacer buches con agua salada, pero la sal tiene efectos perjudiciales sobre los dientes. Lo ideal es atacar la inflamación con antioxidantes. Alimentos ricos en antioxidantes son: cítricos y alimentos ricos en Vitamina E, como nueces, avocados, espinaca y semillas de girasol.