Tratamiento con hielo

Antes de explicar qué es en sí nos gustaría hablar un poco de dónde proviene, y resulta que es una técnica oriental que se ha usado por años por las mujeres que como puedes ver en japonesas, coreanas y chinas, lucen una hermosa piel pese a tener por lo general una piel blanca que tiende a ser más sensible y delicada en el cuidado.

El tratamiento de hielo es mucho, pero muy sencillo, ya que solamente consiste en pasar un cubo de hielo sobre el rostro por la mañana y la noche, eso sí, el cutis debe ser previamente lavado y el hielo ser elaborado con agua limpia, no se vale que por el hecho de que este no se va ingerir no esté hecho con agua limpia o que sea un hielo “reciclado”.

De hecho, puedes elaborar los hielos con té verde, té de manzanilla y además dejar un poco de las fibras de té para así tener un hielo que sea para el tratamiento y también un exfoliante ligero sobre el rostro.

Para qué sirve pasar un hielo sobre el rostro

Esta técnica no solamente hidrata y cierra los poros (cosa que reduce los comedones y espinillas), sino que se ha encontrado que es eficaz en el tratamiento del acné, para eliminar las manchas que este produce, así como estimular la circulación en el rostro para evitar las arrugas y desinflamar zonas hinchadas como en el área de ojos y párpados.

Ahora bien, como contraindicaciones debemos decir que algunas personas recomiendan usar los hielos directos sobre el rostro, mientras que en otros casos se da el consejo de no hacerlo así, sino usar un trapito o paño sobre el hielo para que este no tenga contacto directo con el rostro, pero ojo, esto depende de cada cutis y de lo sensible que sea al frío o a esa sensación de calor que el hielo provoca.