Ingredientes

  • 4 tomates medianos rojos
  • 2 chiles jalapeños, serranos o a tu elección
  • ½ cebolla grande o una pequeña
  • 2 dientes de ajo pequeños
  • 2 cucharadas copadas de orégano seco
  • Sal al gusto

Instrucciones

Calentamos previamente una sartén antiadherente, un grill o una sartén de hierro hasta que esté bien caliente. Colocamos los ingredientes en ella exceptuando la sal y el orégano. Volteamos cada vegetal una vez que la piel se haya quemado un poco, a este proceso en México se le conoce como tatemar, lo que le aporta un gusto ahumado a los vegetales. Es normal que suelte humo por lo que te recomendamos usar el extractor de cocina.

Una vez que los ingredientes estén tatemados por todos lados y estos se vuelvan suaves, los colocamos en un procesador de alimentos y damos una procesada rápida hasta que se integren los vegetales para formar la sala. Dependiendo del gusto se puede procesar hasta formar un puré o dejar pedacitos de tomate, chile y cebolla para una salsa más rústica.

Si cuentas con un mortero o el típico molcajete mexicano no dudes en usarlo para procesar los alimentos, el sabor es más rico pues los sabores naturales se mezclan de manera más profunda en este tipo de materiales como lo son la piedra del molcajete o el mármol de un mortero.

Para servir, finalmente pasa a una fuente la salsa mexicana y sirve con totopos, tacos, burritos, o la receta de tu elección.

Algunas recomendaciones

Hacer esta salsa es una manera perfecta de utilizar esos vegetales que ya están muy blandos para comerlos crudos, ya que usarlos muy maduros aporta un sabor añejo a la salsa muy rico, aunque por supuesto, si deseas un sabor más fresco es recomendable usar tomates, chile y cebolla frescas.

Si deseas una salsa sin picante puedes omitir los chiles, es rico aún sin el factor “hot” con totopos o chips. Así mismo para una salsa más picante puedes sumar más chiles o usar algunos más picantes como chile de árbol o habanero.