El colchón financiero no es más que un fondo de ahorros destinado a cubrir un problema inesperado , o para desarrollar una iniciativa financiera que requiera de cierto capital, como por ejemplo, la decisión de emprender un nuevo negocio, o invertir tu dinero en cualquiera de las formas para hacerlo.

  • Identifica todos tus gastos: Primero que nada dedícate a identificar todos tus gastos. Cuando decimos todos, hablamos de la mayor cantidad de aspectos a los que debes dedicar tus ingresos regularmente. Es decir, no basta con apuntar los gatos en servicios básicos, alimentación y vivienda, sino también gastos de entretenimiento, compras no programadas, consumos aislados de ciertos productos y servicios, etc.
  • Estipula cuál puede ser tu monto mensual de ahorro: Al hacer el primer paso, deberás restar la cantidad de dinero que gastas mensualmente, respecto a los ingresos que recibes y así determinar cuál puede ser tu monto de ahorro. Teóricamente, este paso parece muy simple, pero lo que sucede en la mayoría de los casos es que las personas gastan una cantidad de dinero mayor o igual a la que reciben, de allí que sientan que es imposible hacer un colchón financiero. No obstante, si estás en esta situación, debes poner en práctica el paso siguiente.
  • Evalúa reducir el consumo de dinero: Cuando tus gastos sean muy altos o no puedan ser cubiertos con los ingresos regulares que recibes, debes evaluar la reducción de tus consumos y ponerla en práctica lo más pronto posible. Para esto, ya tendrás una terreno avanzado, porque ya identificaste tus gatos con precisión, así que comienza a desechar ciertas compras o consumo de servicios que son prescindibles o reemplazables por iniciativas más económicas. Te sorprenderá cuánto dinero puedes ahorrar si escoges vivir con lo esencial.
  • Utiliza un recurso seguro para hacer el colchón: Debes crear un recurso seguro y exclusivo para realizar el colchón, es decir, no puedes guardar esos ahorros en tu cuenta bancaria regular, ni tampoco hacerlo literalmente debajo del colchón de tu cama, así que considera abrir una cuenta especial para guardar ese dinero. Con estos consejos tendrás una herramienta para atender cualquier necesidad económica imprevista.