Muchos niños logran esto, aunque hay que reconocer gran parte del mérito a sus padres, que son los que en la mayor parte de los casos se encargan de esta mascota que en algunos casos les da más asco que ganas de mimarla.

Las ventajas de cuidar gusanos de seda son:

  • No son caros de mantener. No es necesario comprar toda una serie de complementos para ellos. Con un recipiente adecuado es más que suficiente.
  • No necesitan grandes cuidados. El niño solo tiene que darles de comer y asegurarse de que están en un lugar adecuado, no hay más problemas.

¿Cómo criarlos?

Para empezar, vamos a necesitar un lugar donde tenerlos. Los mejores aposentos para los gusanos de seda son las cajas de zapatos. Allí estarán cómodos, tendrán espacio y podrás darles de comer con tranquilidad.

Para evitar que la caja se manche y se estropee puedes poner un poco de papel de cocina en la parte de abajo, las hojas con comida a continuación y luego los gusanos. Cada dos o tres días debes de vaciar la caja con cuidado, cambiar el papel por otro limpio y quitar las hojas estropeadas, sustituyéndolas por comida fresca.

Los gusanos comen hojas de moreras. Es fácil encontrar moreras en muchos jardines públicos, pero hay que coger las hojas con cuidado. Es especialmente importante no coger todas las hojas de una rama, o esta no volverá a brotar. Hay que cogerlas salteadamente y sin arrancar ramas ni las yemas de otras hojas.

Las hojas se pueden guardar en la nevera, aguantan entre cinco y siete días frescas y de este modo no hay que ir a buscar más comida cada día.

¿Qué ocurre finalmente?

Si todo se ha hecho bien, podremos ver como los gusanos comienzan a formar los capullos. Esto indica que ha llegado el momento de la esperada transformación. Una vez que todos los gusanos han formado su capullo solo queda esperar a ver qué pasa.

Tras la espera, los capullos se abrirán y comenzarán a surgir las mariposas. Esto será transcurridos quince o veinte días. Las mariposas son muy bonitas pero su vida es muy efímera, ya que solo vivirán un par de días.

Si se quiere, se pueden conservar las mariposas, ya que durante sus dos días de vida se aparearán y podrán huevos, que se pueden conservar para conseguir nuevos gusanos. La mejor manera de conservarlos es en la nevera, hasta que eclosionen, momento en el que se pueden pasar a un tupper para empezar a alimentarlos con hojas muy pequeñitas.

Cuando los gusanos crecen, es el momento de pasarlos nuevamente a su caja de zapatos. ¿Te animas a intentar completar todo el proceso? No es tan difícil como parece y para muchas personas es un entretenimiento muy bueno, además de que los niños aprenderán mucho sobre la metamorfosis de los gusanos en mariposas.