Para entender las razones por las cuales este tipo de jamón es mejor que otros, debemos empezar por saber que, de todas las carnes rojas, la de cerdo contiene menos ácidos grasos saturados que las carnes de animales rumiantes (bovinos, ovinos, caprinos y cérvidos). Esta información la constató el profesor Emilio Martínez de Victoria, catedrático del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Granada, quien además señaló que, de todos los cerdos, los que tienen una mejor alimentación y son montaneros (que caminan mucho), desarrollan una carne mucho más saludable para el consumo humano. El cerdo de bellota, o cerdo ibérico, es el rey en España en esta categoría.

Composición y beneficios del jamón ibérico

El jamón ibérico tiene proteínas de alta calidad (es decir, que contienen todos los aminoácidos esenciales), es rico en minerales y vitaminas liposolubles y contiene un elevado porcentaje de polifenoles (antioxidantes potentes). Dentro de las vitaminas que aporta, destacan las del complejo B, la vitamina E y el ácido fólico. Los minerales más importantes que contiene el jamón ibérico son: calcio, sodio, hierro, magnesio, fósforo, potasio y zinc.

En cuanto a su contenido lipídico, el jamón ibérico es alto en ácidos grasos monoinsaturados, destacando entre ellos el ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. No en vano a este animal se le conoce en España como el “olivo con patas”. De este tipo de ácido graso monoinsaturado el jamón ibérico contiene casi 60% del total de su contenido de grasas.

Estudios científicos han demostrado que la ingesta de ácidos grasos monoinsaturados, en lugar de grasas trans o ácidos grasos saturados, ayuda a incrementar los niveles en la sangre de colesterol HDL (o colesterol “bueno”) y a disminuir los niveles de colesterol LDL (conocido como colesterol “malo”). Esta acción sobre el organismo ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares o a disminuir sus riesgos en caso de padecerlas.

Esto permite que pueda considerarse como uno de los alimentos a incluir en la dieta para bajar el colesterol. Es por ello un ingrediente saludable que podemos consumir en las medidas adecuadas, como veremos a continuación. Recuerda que además de cuidar qué alimentos consumes si sufres problemas de colesterol alto, deberás seguir los pasos para reducirlo, además de vigilar tu dieta.

¿Cuánto jamón ibérico debemos comer?

El catedrático Emilio Martínez recomienda consumir jamón ibérico, preferiblemente de bellota, de dos a tres veces por semana, en pequeñas cantidades (unos 125 gramos, que son aproximadamente cinco lonchas). Otras fuentes recomiendan ingerir 50 gramos cada día de este tipo de jamón (unas dos lonchas). Sacando cuentas, la cantidad recomendada en cada caso viene siendo más o menos la misma, pero siempre será mejor consultar con nuestro médico cuál es la dosis recomendada para nosotros, ya que cada organismo es distinto y factores como la edad, el peso y la salud cardiovascular van a ser determinantes.