El mayor aporte de ginseng es energético, es ideal para el cansancio físico y mental, el exceso de actividad, para cuando se realizan trabajos de gran concentración ya que aumenta la irrigación sanguínea al cerebro.

Pero no es lo único que ofrece, también es un poderoso antioxidante que ayuda a combatir los radicales libre que son los culpables del envejecimiento y de la formación de enfermedades como el cáncer. Fortalece el sistema inmunológico, aumentando las defensas y previniendo enfermedades.

Ginseng ya troceado para su utilización como infusión

Más beneficios del gingseng

Regula el colesterol, favorece la los pacientes con hipertensión arterial, previene enfermedades cardíacas y mejora la arterioesclerosis. También es ideal para diabéticos ya que controla el azúcar en sangre.

Favorece los pulmones y el hígado mientras elimina toxinas del cuerpo. Es muy bueno para personas que sufren depresión, ansiedad, stress ya que tiene un efecto calmante y positivo en el ánimo.

Por otra parte, como tiene acción sobre la irrigación sanguínea, se ha demostrado que también actúa en la zona genital mejorando la erección en el hombre. El ginseng es un estimulante del sistema nervioso central y sobre todo actúa como estimulante de la lívido y energía sexual, para que esta raíz tenga buenos efectos, se debe ingerir por un periodo no menor a 15 días y no superior a 2 meses ya que su uso prolongado puede alterar el sueño o subir los niveles de presión arterial.

Cápsulas de ginseng como se comercializa habitualmente esta planta

Su comercialización más común es en cápsulas o en tés, pero también hay caramelos, suplementos. Si el ginseng es blanco es porque solamente se lo lavó, disecó y peló, pero si es rojo además se lo sometió a un calentamiento con vapor.

Para preparar una infusión con raíz de ginseng se siguen los siguientes pasos:

  1. Se corta en trocitos (lo más pequeños posible) una o dos raíces
  2. Se la pone a hervir en 1 litro de agua a fuego lento durante 45 minutos.
  3. Tiene que hervir tapado para que no se vaya la esencia del ginseng.
  4. Se cuela y se bebe dentro de las 2 hs.
  5. Los trozos se pueden comer uno o dos cada vez.
  6. Los trozos que sobran se guardan para a cocer (hasta 3 veces se puede repetir esta operación).

Lo aconsejable es una o dos tazas por día.

Os dejamos un vídeo (en inglés) en el que podéis ver de un modo gráfico cómo preparar la infusión:

Precauciones a tener en cuenta:

El Ginseng debe cocinarse en una cacerola de barro o de porcelana. Nunca deben usarse cacerolas de hierro o aluminio, porque el metal daña sus propiedades medicinales.

Si bien el Ginseng puede masticarse crudo, nunca debe ingerirse directamente sin cocinar.