¿Por qué es buena la gimnasia para ancianos?

Realizando pequeños ejercicios de forma diaria o por lo menos 3 o 4 veces a la semana, se pueden obtener múltiples beneficios como mejorar el sistema cardiovascular, ayudar al metabolismo, prolongar la llegada de la artrosis y sobre todo, sentirse fuertes para evitar posibles caídas. Dependiendo de la edad y forma física de cada persona podrán realizar una o las dos de las tipologías siguientes: actividad física o ejercicio físico.

Éste último hace referencia generalmente cuando en el entrenamiento los movimientos tienen una duración y repetición determinada y se busca mantener o mejorar nuestra capacidad física; por ejemplo, nadar, montar en bicicleta o andar ‘rápido’. Sin embargo, la actividad física se entiende como un conjunto de movimientos que gastan nuestra energía pero son hábitos rutinarios, que nos hacen no llevar una vida sedentaria; como bajar las escaleras, limpiar, hacer la compra…

  • Actividad física. Algunos consejos para mantener nuestro cuerpo ‘activo’ es sustituir actividades sedentarias por otras que nos ‘obliguen’ a movernos. Por ejemplo, si nos desplazamos en transporte público podremos bajar una o dos paradas antes para caminar, sustituir las escaleras por el ascensor, levantarnos para cambiar de canal en la TV en vez de usar el mando a distancia o jugar con los nietos en el parque.
  •  Ejercicio físico. El inconveniente de la edad avanzada es que cada persona se encuentra en una situación física diferente, por eso debe ajustar el ejercicio a realizar en función de su capacidad. Lo ideal es poder hacer clases de gimnasia, natación o incluso hacer un poco de pesas un par de veces a la semana. Sin embargo, en la mayoría de los casos las personas mayores prefieren caminar a paso ligero, montar en bicicleta o incluso bailar. Y es que precisamente apuntarse a bailes de salón hace mantener la vida social activa y divertirse mientras ejercitamos nuestro cuerpo.

Debes combinar el ejercicio con…

  • Nutrición. Una correcta alimentación para mayores es la base para una vida saludable, y complementada con el ejercicio, obtendremos resultados en un tiempo mucho menor. Las personas mayores que deciden abandonar su rutina sedentaria y dar paso a una mayor actividad en su día a día deben cuidarse también en la nutrición. Si hay algún alimento que sabes que no puedes consumir o que es perjudicial para tu salud y te cuesta dejar este hábito, aprovecha esta nueva etapa para dar la bienvenida a una dieta sana y equilibrada.
  • Entrenador personal. Las personas de edad avanzada deben tener especial cuidado con el tipo de ejercicios que pueden realizar según sus capacidades físicas. Lo ideal es que puedas consultar con un entrenador personal la actividad que tu cuerpo está preparado para hacer así como la frecuencia recomendada. Ante cualquier duda, lo mejor es hacerse un chequeo médico y que éste confirme con el paciente el tipo de gimnasia que puede realizar sin perjudicar su salud.