Nada más lejos de la realidad, si otro macho lograra su objetivo, la gata puede parir gatitos de pura raza, fruto de la primera relación, pero también mestizos procedentes del segundo apareamiento. Es decir, puede gestar a la vez gatitos de padres diferentes.

La media de crías que una gata suele traer es de entre tres y cinco, aunque como siempre, hay excepciones y la duración del embarazo es alrededor de sesenta y cinco días.

Embarazo de una gata

Ya vimos anteriormente todo sobre el embarazo de una perra, así que ahora vamos a aprender los detalles del proceso de gestación de las gatas, desde su fecundación hasta el momento del parto.

La edad fértil de una gata

Una gata puede tener su primer celo en torno a los seis meses. Cuándo viven al aire libre es común que se queden preñadas por primera vez mucho antes de cumplir el primer año de vida. Sin embargo si se trata de una gata que tenemos en casa y que deseamos cruzar, es conveniente esperar a que haya cumplido el año, ya que su cuerpo no estará debidamente formado hasta entonces.

Recuerda que tu gata no es una fábrica de gatitos y que si eres responsable con tu animal, no debes de permitir que se quede preñada una y otra vez, ya que esto la desgasta y acorta significativamente su vida.

Las gatas no tienen menopausia, como ocurre con las mujeres. Con la edad sus celos se espacian y se vuelven más débiles, pero no tienen por qué desaparecer necesariamente, así que no debemos de bajar la guardia si no hemos operado a  la gata y no deseamos que vuelva a criar.

El parto de la gata

Es fácil saber cuándo la gata va a parir si la observamos bien. Unos días antes comenzará a preparar el lugar escogido para el parto. Debemos de anticiparnos y prepararle un lugar tranquilo, donde se sientan a gusto ya que de lo contrario podría escoger nuestra cama, por ejemplo, creándonos toda una serie de molestias fáciles de imaginar.

Parta que acaba de parir amamantando crías

Durante el parto las gatas suelen maullar y aunque no debemos de interferir  a no ser que haya problemas, muchos animales agradecen la compañía de sus dueños. Si vemos que prefiere estar sola, debemos de respetarlo, vigilando a menudo que todo vaya bien.

Aunque los primeros cachorros suelen venir seguidos, a veces pueden espaciarse bastante. La gata aprovechará estos intervalos para lamer a las crías y comprobar que todo esté bien. Es probable que si un cachorro viene débil o enfermo lo rechacen.

Cerca del animal debe de haber agua fresca y algo de comida, ya que con el esfuerzo es fácil que se agote y necesite reponer fuerzas.