Ante el largo tiempo de espera al que nos deberíamos preparar, no podemos negar que puede resultar un procedimiento lento, sobre todo para los principiantes. Por ello queremos ofrecerte otra vía muy práctica para que puedas acelerar el procedimiento y que no te impida ver la evolución de las semillas desde el principio. A este proceso se le llama procedimiento de germinación precoz. Este procedimiento también se usa de manera profesional para asegurar la perfecta evolución de la planta. Una de las plantas que más se germinan precozmente son las semillas de tomate. 

Semillas germinando en el mismo tomate

Tan solo necesitas semillas de tomate, agua, servilleta de papel, una bolsa de plástico y germinadores. La primera operación que vamos a realizar es humedecer las servilletas de papel pero teniendo cuidado de que no se empape demasiado. Es importante  no mezclar semillas de distintas variedades. Ahora dispondrás las semillas de tomate en la servilleta y la enrollaras para a continuación regalar. El agua en esta fase de la planta es muy importante.  A continuación debes colocar la servilleta en una bolsa de plástico y colocarla en un sitio donde no haya muchas corrientes de aire.

Si tienes la posibilidad existen en el mercado germinadores que pueden acelerar el proceso de manera muy efectiva. Por lo general tardará en germinar entre 3 y 5 días que es el tiempo aproximado cuando empiezan a aparecer los cotiledones que no son más dos hojitas pequeñas.

Brotes verdes de plantas de tomate

Debes tener cuidado que la raíz no crezca demasiado antes de plantarlas por lo que no debería pasar más de 24 horas después de su germinación. Otro de los factores que deberás tener en cuenta es que tus plantas necesitan tener mucha luz pero de una forma indirecta para que el sol no llegue a quemarlas.

Como puedes ver es un procedimiento sencillo que tan solo necesita un poco de delicadeza y atención. ¿Te atreves a probarlo?. El resultado, con seguridad, merece la pena:

Planta del tomate