Incluso cuando ya pensábamos que todo estaba bien y eran grandes amigos, a veces acabamos viendo como se enzarzan en una pelea que puede ser muy espectacular. Nuestro primer impulso es a menudo el de separarlos, pero debemos de tener cuidado ya que podemos sufrir mordiscos y arañazos de diversa consideración, sin lograr además nuestro objetivo.

Separarlos es fundamental

Dos gatos que se pelean pueden llegar a hacerse mucho daño, por lo que separarlos es básico. Cuanto antes mejor, ya que más fácil será. No uses las manos, haz un ruido fuerte que los despiste de lo que están haciendo, arroja un cojín (sin hacerles daño, solo para que se asusten) y si es necesario rocíalos con agua.

Una vez que se han alejado el uno del otro intenta cerrarlos cada uno en un cuarto para que no se vuelvan a agredir. No los dejes salir hasta que estén totalmente tranquilos.

Busca la causa del problema

Estas son algunas de las preguntas que te puedes hacer para descubrirla:

  • ¿Se trata de dos machos sin castrar? : Los gatos son muy territoriales y dos machos sin castrar tienen altas posibilidades de acabar haciéndose daño. La castración será muy beneficiosa para tus gatos independientemente de su sexo, recuerda.
  • ¿Tengo suficientes areneros y comederos? : Son dos motivos de guerra muy habituales. Se recomienda tener un arenero más que número de gatos haya en la casa y lo mismo se puede aplicar a los comederos, que no deben de estar juntos sino en diferentes lugares para que cada uno pueda alimentarse por su cuenta.
  • ¿He creado espacios sin salida?: Algunos peludos tienen un auténtico máster en acoso. Si tus gatos tienen, por ejemplo, los areneros en el interior de un mueble, es necesario que haya al menos dos accesos para que si uno de los gatos espera a otro en la salida, tenga otra vía de escape.
  • ¿Tienen suficientes estímulos?: Dicen que cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. Lo mismo se puede decir de los gatos, un felino aburrido puede llegar a ser una gran fuente de conflictos, tanto con los humanos como con otros gatos.