Más pequeños que un gato común, ya que raramente alcanzan el kilo y medio de peso, los rinteles tienen en común con nuestros felinos su gran agilidad. Son estupendos trepadores y tienen una articulación en el tobillo que puede girar 180 grados, lo que facilita mucho la tarea de encaramarse a los árboles. Además, son de hábitos nocturnos y suelen cazar roedores. Como son fácilmente domesticables, fueron adoptados por muchos de los pioneros del salvaje oeste, que los tenían en sus casas para librarse de ratones y otros animalitos, por lo que fueron conocidos como gato del minero.  Esto, unido a su larga cola en la que se dibujan anillos de pelaje oscuro intercalados con otros claros, es la clave de su nombre. Curiosamente su nombre científicos, Bassariscus astutus, significa pequeño zorro astuto.

Rinteles como mascotas

A pesar de su éxito como mascotas entre los buscadores de oro del oeste americano, el rintel no ha perdurado como tal y no se ha vuelto una de las mascotas más populares, incluso siquiera entre las exóticas. Sin embargo se trata de una animal que se adapta fácilmente a la vida con el hombre y que tiene un carácter muy cariñoso. Es ideal para granjas o casas de campo porque, como se ha dicho, es un excelente cazador y disfruta con esa actividad.

Rintel como mascota

Aunque si es cierto que se crían en cautividad y que se pueden vender como mascotas, por desgracia lo más habitual es que en México o EEUU los ejemplares domesticados hayan sido simplemente cazados de su hábitat salvaje. Esto hace que en muchos casos vengan con enfermedades que pueden ser incluso contagiadas al ser humano, algunas de ellas muy infecciosas.

Es importante que si se piensa en adquirir uno de estos animales, se compruebe que todos sus papeles están en regla y que realmente ha sido criado en cautividad y que tiene todos los permisos para ser vendido en nuestro país. No se debe de confundir con animales de nombre parecido debido a su cola, como el lémur de cola anillada, un primate, o el coatí de cola anillada, un pariente ligeramente cercano aunque físicamente muy diferente.