Hay que intentar estresar lo menos posible al minino. Si le duele es posible que le cueste dejarnos mirar, así que sería bueno contar con la ayuda de una persona que lo acaricie y lo sujete con firmeza por la piel del cuello, mientras se le examina la pata. Si nos vemos obligados a hacerlo solos, la forma más segura de hacerlo es envolviendo al gato en una toalla para que no pueda arañarnos. Siempre con tranquilidad y tratando de relajarlo, sacaremos la patita a examinar.

Si el gato no se deja tocar la pata o chilla al cogerla, pudiera ser que tuviera una lesión en un hueso, por lo que es mejor no forzarlo y llevarlo inmediatamente a un veterinario.

Instrumental necesario y modo de proceder.

Para quitar de la pata del gato una astilla o un pequeño cristal necesitaremos unas tijeritas pequeñas para el caso de que necesitemos cortar el pelito que tiene entre los dedos, unas pinzas para retirar objetos, gasas para aplicar desinfectante, desinfectante tipo Betadine veterinario y un poco de agua.

Si vemos el objeto a primera vista y no está clavado muy profundo, lo podemos retirar con la ayuda de las pinzas, procediendo a continuación a desinfectar la herida. Si está entre los dedos, quizás necesitemos cortar un poco el pelo en caso de animales de pelo muy largo o mojarlo para que se aplaste y veamos mejor.

Casos en los que debemos de acudir al veterinario

Aunque sacar una astilla o un cristalito son primeros auxilios muy simples, hay determinados casos en los que lo mejor es acudir al veterinario. Por ejemplo, si el objeto está clavado muy profundo. En este caso puede haber lesiones importantes y es preferible que sea un profesional el que se ocupe desde el primer momento, ya que al retirar el objeto podemos causar daños mayores o una hemorragia seria.

También es importante acudir si al retirar el cuerpo clavado, se rompe y una parte queda en el interior de la carne. En estos casos debe de ser el veterinario el que lo retire utilizando un bisturí y sedando al gato si es necesario.