La pretensión de los criadores que dieron origen al gato balinés era conseguir un animal similar al siamés pero con un pelaje más largo y sedoso que les parecía que le podía conferirle un mayor atractivo, así que cruzaron gatos siameses con otros de angora. Otra de las diferencias que caben destacar es que estos gatos tienen un maullido mucho más agradable que los siameses, los cuales pueden llegar a ser muy molestos, especialmente las hembras en celo.

Los gatos balineses tienen unas cualidades muy buenas como mascotas

Un gato con un carácter muy agradable

Casi todos los gatos escogen a sus dueños cuándo tienen la oportunidad de hacerlo. Es decir, si en la casa conviven varias personas muchos mininos muestran desde el principio predilección por una y no se molestan en disimularlo. En el caso de los balineses esto puede llegar a ser bastante notorio, ignorando incluso al resto de personas que habitan la vivienda. Eso sí, si este animal te da su cariño, sabes que cuentas con un amigo para toda la vida ya que dicen que se trata de una de las razas gatunas más leales y los que conviven con ellos lo corroboran.

Son gatos juguetones, a los que les gusta que se les haga caso y que pueden intentar llamar la atención con todo tipo de monerías. Pero no son hiperactivos ni agresivos, conviviendo bien con otros animales e incluso mostrándose cariñosos con los niños. Cuándo decimos con otros animales, nos referimos a otras especies, ya que en algunos casos son algo egocéntricos y no llevan bien el competir con otros gatos.

No son gatos que requieran de cuidados especiales más allá de lo que supone su pelo largo y sedoso. Un cepillado una o dos veces por semana es generalmente suficiente, aunque en épocas de muda puede ser necesario hacerlo a diario para evitar encontrarse bolas de pelo por todas partes o que ingieran demasiada cantidad al asearse.