Además el bicarbonato nos ayuda a neutralizar los ácidos que pueden estar causando ese dolor de garganta, por lo que es un indispensable dentro del hogar.

Cómo hacer gárgaras con bicarbonato

Primero es necesario saber que no será un proceso muy grato, ya que el bicarbonato pese a sus importantes propiedades no cuenta con un gusto que sea agradable a nuestro paladar ya que es bastante salado. Pero como cualquier medicina o remedio, es cosa de mentalizarnos y saber que se trata de unos cuantos segundos de mal sabor a cambio de un alivio prolongado.

En medio vaso de agua podemos agregar y revolver una cucharadita de bicarbonato, y una vez que esté un poco homogénea la solución, ya que el bicarbonato de sodio no se disuelve del todo y tiende a irse al fondo del vaso, podemos hacer gárgaras por 15 segundos.

Es necesario repetir el proceso de tres o cuatro veces al día durante el tiempo que veamos que nuestra garganta siga inflamada o con infección, pero lo más grato del bicarbonato como solución natural contra estos malestares, es que el alivio que podemos ver es inmediato, y si bien es cierto no será total, sí lo podremos sentir en cuanto hagamos las primeras gárgaras.

Además de ser desagradable en sabor, es conveniente evitar tomar o tragar el bicarbonato de sodio con agua porque puede causarnos una molesta acidez estomacal, y sí, nos dejará de doler la garganta para sufrir de nuestro estómago.

Otros cuidados complementarios

Pero como todo remedio natural precisa tiempo y empeño, así como cuidados externos para acelerar el proceso de curación. Evitar bebidas demasiado heladas como frappés o con cubos de hielo es preciso para una pronta recuperación, así como dejar para después el consumo de helados y sorbetes.

Y aunque el consumo de bebidas e infusiones calientes ayuda mucho, aún más si son antiinflamatorias y antibióticas como la manzanilla o el jengibre, es preciso regular el calor de los tecitos, ya que el agua demasiado caliente tiene un efecto contrario y puede llegar a lastimar más nuestra garganta.