Es mucho más que una galería comercial, es una estructura neoclásica de cuatro pisos que data del siglo XIX, construida en hierro y cristal y que tiene forma de crucifijo. En la actualidad, es uno de los sitios de entretenimiento más finos de la ciudad.

Cuenta la historia que, en el año 1860, el gobierno local de Milán lanzó una competencia para renovar el área entre la Catedral y el Teatro de la Scala. El impresionante proyecto del arquitecto boloñés Giuseppe Mengoni, que había estudiado las arcadas históricas de los centros comerciales de París, fue el ganador del concurso. Se trataba de una gran arcada de cristal que conectaba la Piazza del Duomo con la Piazza della Scala.

La galería fue nombrada en honor al rey de Italia Vittorio Emanuele II, que fue el primer monarca en unir el país y quien colocó la primera piedra del edificio el 7 de marzo de 1865. Como mencionamos antes, su construcción estuvo en manos de Giuseppe Mengoni y tardó 12 años en concretarse. Los habitantes de esta urbe del norte de Italia la llaman el “Salón de Milán” por su numerosa cantidad de tiendas y su punto de encuentro para hacer compras e ir a restaurantes.

Uno de los pasillos de la Galleria Vittorio Manuele II donde hacer tus compras

La galería fue inaugurada el diciembre de 1877. El día anterior a que se finalizara la obra, el arquitecto Mengoni cayó desde lo alto del arco triunfal. Por desgracia, este accidente resultó en su fallecimiento.

En un principio, los habitantes de Milán odiaron el proyecto, pues consideraban que se destruiría una parte histórica de la ciudad. Pero cuando comenzaron a divisar la gran arcada de la galería, la aceptación no tardó en llegar.

Ten en cuenta que las tiendas de la Galleria Vittorio Emanuele II son exclusivas y muy caras. Si deseas comprar algo, debes preparar tu billetera y tal vez dilapidar tus ahorros. No obstante, no es necesario ir de compras para poder admirar su belleza arquitectónica. En su interior hay diversos bares y restaurantes donde podrás tomarte un cappuccino o comer alguna delicia italiana, si sirve de consuelo ante las vidrieras con productos inalcanzables.

Esta galería alberga elegantes tiendas de vestimenta de alta costura, de joyas, de arte y de libros, entre otros rubros. Algunas de sus marcas más ilustres son Prada, Gucci, Armani y Massimo Dutti. Allí también se encuentran algunos de los restaurantes más glamorosos de la ciudad, como es el caso de Savini. También hay un hotel de lujo muy conocido llamado Town House Gallería, que ofrece las habitaciones más caras de Milán.

La Galeria Vittorio Emanuele II se erigió para comunicar dos de las plazas más bellas de Milán: la del Duomo y la Scala. No tardó mucho tiempo en transformarse en uno de los sitios más emblemáticos de esta ciudad norteña.