Fotodepilación: ventajas e inconvenientes

  • Ventajas. Se puede controlar la emisión de luz que se proyecta sobre la zona a tratar, lo que permite que la depilación se ‘personalice’ según el tipo de piel del cliente, el grosor de su vello o la cantidad que necesita eliminar. La luz de absorbe por los folículos capilares y destruyen que éstos puedan reproducirse. Por eso, la fotodepilación ofrece resultados más duraderos y los efectos secundarios que puede ocasionar son mínimos; además, suele ser más económico que la depilación láser.
  • Inconvenientes. En cada sesión se suelen tratar un 20% de los folículos capilares por lo que es uno de los métodos de eliminación del vello de más larga duración. Dependiendo de la zona a tratar puede ser que el dolor sea insoportable; sin embargo, existen geles anestésicos que calman la parte corporal a depilar. No permite la exposición solar ni a rayos UVA, por lo que para las personas que quieran estar bronceadas en la época del tratamiento deberán recurrir a otros métodos para estar moreno como las cremas autobronceadoras. Por otra parte, el pelo debe tener una longitud de unos 2 milímetros antes de hacer la fotodepilación, por lo que en ocasiones puede resultar antiestético para algunas personas antes de realizarlo.

¿Es mejor la depilación láser?

  • Resultados. Los resultados de la depilación laser son permanentes siempre y cuando el cliente se haga las sesiones necesarias acorde a su tipo de pelo y después continúe de forma anual con las sesiones de mantenimiento establecidas. Es efectiva en cualquier zona del cuerpo y sólo es recomendable si las personas que va a realizar el tratamiento tiene un certificado para su manejo. A diferencia de la fotodepilación, es adecuado tanto para pieles morenas para personas con el pelo muy rubio. De hecho, es posible hacer este tipo de depilación incluso en la época estival, sólo se pide que la piel descanse de la exposición solar dos días después de haber pasado el láser. Por lo tanto, la principal ventaja es que puede hacerse en cualquier momento del año y sea cual sea nuestro tono de piel.
  • Puntos débiles. Suele doler más que la fotodepilación, especialmente en las primeras dos o tres sesiones del tratamiento. También dicha molestia será más aguda en las zonas del cuerpo más sensibles como por ejemplo, inglés o axilas. Aunque elimina el vello, no puede combatir aquellos ‘pelos en reposo’ que todavía no han traspasado la piel, por lo que especialmente en zonas como la facial pueden volver a aparecer después de haberse hecho la sesión láser. Pero sin duda, uno de los puntos débiles del láser a diferencia de la fotodepilación es que es más fácil que la piel pueda quemarse o cambie de color debido a que surjan manchas. Esto se debe a que en el láser la luz va directa al folículo y en la fotodepilación se dispersa en la piel.