1) Picoteos y juegos con la comida. Esta es la primera forma de interactuar con los peces que descubren la mayoría de las personas. Al darles de comer, ponen sus dedos sobre el borde de las aguas y los peces se acercan a recoger la comida que hay en los mismos.

La sensación es de pequeños picoteos o besitos, que resultan muy agradables y que, una vez que los peces se acostumbran a hacerlo, lo realizan incluso sin comida.

Solo hay que poner los dedos en el agua y seguramente se acercarán. Quizás tan solo lo hagan por ver si hay algo que zampar, por curiosidad o atraídos por las vibraciones del agua. Pero nadie nos impide pensar que les gusta darnos “besitos”

2) Seguimientos por el cristal de la pecera.  Muchas personas afirman que sus peces los reconocen y que si mueven el dedo cerca de la pecera el pez los sigue. También afirman que si la persona que se acerca es desconocida, los peces no reaccionan igual y se esconden.

¿Saludos y juegos con quién conocen? ¿Rutinas aprendidas por conocer a quién le da la comida? No lo sabemos, pero no deja de ser una forma agradable de pasar un rato con los peces y relajarse.

3) Saltos a por los dedos. Algunas personas llevan más allá los juegos con los dedos y los peces aprovechando el instinto de algunos tipos de pez de saltar. Estos animales suelen saltar para atrapar pequeños insectos así que pueden aprender a hacerlo para picotear nuestros dedos.

Hay que tener cuidado de que el pez no caiga fuera del acuario y de cerrar bien la tapa una vez que acabamos de pasar un rato divertido.

4) Caricias. Quizás lo más sorprendente de todo lo que dicen que puede llegar a gustar a los peces sean las caricias. Pero no son pocos los propietarios de acuarios que afirman acariciar a sus peces es tan agradable para ellos como para los propios animales.

Por supuesto, esto se hace sin agarrarlos, tan solo pasando el dedo suavemente por su cuerpo mientras nadan.