Tanto el agua de esta flor del naranjo o flor de azahar, como los pétalos mismos, nos pueden ayudar en los problemas de salud que podemos ver a continuación:

  • Cura los problemas de cólicos: como es una flor sedante e hipnótica, el azahar ayuda a las mujeres en los problemas de cólicos ligeros si aplicamos agua de esta flor en el bajo vientre o si usamos compresas tibias de esta agua.
  • Ayuda contra el insomnio: por el mismo principio sedante de la flor esta ayuda a conciliar el sueño o a inducirlo. Podemos usar aceites esenciales de azahar en aromaterapia o en masajes, así como tomar infusiones de la flor antes de acostarnos.
  • Es un ansiolítico natural: el estrés, la ansiedad, o la depresión se pueden tratar con flores o agua de azahar porque es un ansiolítico natural y que además está libre de efectos secundarios, cosa que no pasa con los medicamentos químicos para tratar estos problemas psicológicos y emocionales.
  • Controla la diarrea: en caso de presentar problemas de descomposición intestinal con un té de azahar podemos controlar la diarrea pues tiene componentes que regularizan la digestión.
  • Infecciones de garganta: un tecito de azahar también resulta lleno de beneficios cuando se padece de dolores, infecciones o malestares en la garganta, pero si además endulzamos con miel de abeja y un poco de limón tendremos un excelente remedio natural para combatir los problemas de garganta.

Ahora bien, todo exceso como se sabe es nocivo, y en el caso de la flor de azahar, como se trata de un sedante es mejor evitar excedernos en su uso, pues puede provocarnos efectos no deseados que afecten nuestra salud o tornen los beneficios de la flor de naranjo en males al organismo.

Además se recomienda de forma efusiva que no se administre ningún tipo de remedio en base a esta flor a niños menores de seis años, mujeres embarazadas o que estén amantando, personas con diabetes, con gastritis ni a personas con úlceras intestinales, pues los resultados resultan nocivos para su salud en general o pueden ser demasiado fuertes los efectos como pasa en el caso de los menores de seis años.