Viernes: Llegada a París

Intentaremos coger un vuelo por la mañana para poder aprovechar la tarde del viernes para ver alguno de los monumentos más populares de la ciudad. Si llegamos en el aeropuerto de Beauvais, podremos coger un autobús que nos dejará en algo más de una hora en el centro de la ciudad, cerca del Arco del Triunfo. El resto de aeropuertos, ya sea el de Orly o el de Charles de Gaulle también están comunicados con el corazón de París mediante transporte público. Recomendamos haber reservado un alojamiento en alguno de los barrios céntricos de la ciudad para evitarnos largos desplazamientos en nuestra corta estancia.

Tras haber dejado las maletas en nuestra habitación, cogeremos un metro hasta la parada de Trocadero o iremos andando si estamos próximos a la Torre Eiffel; y es que este símbolo de París será la primera parada de nuestro viaje. Desde lo alto de la plaza de Trocadero se ve perfectamente la majestuosa construcción y es uno de los mejores puntos de la ciudad para hacer fotografías. Bajando las escaleras llegaremos hasta los pies de la torre y nos podremos a la fila para subir a lo alto del monumento. Se puede hacer el ascenso a pie o en ascensor, siendo éste último más caro aunque más rápido; la fila de la derecha corresponde a la subida a pie y la de la izquierda en ascensor.

Plaza del Tocadero en París

Hay tres plantas, y según el piso al que queramos acceder el precio del billete oscila entre los 5 y los 14 euros. Como está abierto hasta la medianoche, tendremos tiempo de sobra para contemplar las maravillosas vistas de París iluminado. Una vez que ya hayamos recorrido la Torre Eiffel a fondo, nos dirigiremos hasta otro de los puntos de interés más destacados de París, el Arco del Triunfo. También es posible subir a lo más alto de la construcción, aunque con un precio superior al de la Torre Eiffel: 9 euros. De vuelta al hotel, podremos cenar algo en los numerosos comercios que hay en la famosa Avenida de los Campos Elíseos donde los escaparates de las tiendas más glamurosas de la ciudad captarán las miradas de todos los turistas.

Sábado: Día intenso por la ciudad

Comenzamos la mañana en otro de los símbolos de París, la Catedral de Notre Dame. Intentaremos estar sobre las 9,30 horas en el lateral izquierdo del templo religioso ya que allí es donde se hacen las largas filas para subir a las torres del monumento. El precio de entrada de 8,50 euros para adultos y gratuito para los menores de 25 años, por lo que recomendamos subir para tener unas espectaculares vistas de la ciudad mientras nos acompañan en el recorrido las numerosas gárgolas y quimeras de la terraza. Si estamos en la cola antes de las 10 horas, que es cuando abren el acceso, podremos subir sin esperar demasiado.

Exterior de la Catedral de Notre Dame

La visita por lo alto de Notre Dame dura unos 30 minutos y se hace en grupos de unas 20-25 personas. Cuando bajemos, entraremos al interior de la Catedral ya que la entrada es gratuita y aunque la fila sea bastante larga, es muy ágil y la espera es inferior a lo que pueda parecer. Para salir de la Isla de la Ciudad, que es donde se encuentra la basílica, cruzaremos el Puente Nuevo, uno de los más bonitos de París. Continuaremos por la ribera del río Sena hasta llegar al siguiente puente: el de las Artes, conocido por muchos como el ‘puente de los candados’. Y es que las vallas metálicas de este puente están ‘invadidas’ por millones de candados de enamorados procedentes de todas las partes del mundo que quieren sellar su amor en la ciudad por excelencia de romanticismo.

Como no tenemos suficiente tiempo, sólo nos detendremos en el Museo del Louvre para verlo desde el exterior. Las filas para acceder al interior son siempre muy largas y al ser uno de los más grandes del mundo, el recorrido por las diferentes salas puede llevar una jornada completa. Sin embargo, desde el Louvre podremos ver muchos puntos de interés como el Palacio Royal, los Jardines de las Tullerías, la Plaza de la Concordia y la Iglesia Madeleine; ésta última recomendamos visitarla por dentro ya que la entrada es gratuita. Desde allí, nos dirigiremos hasta el norte de la ciudad pasando por importantes atractivos como la Ópera de París  o las Galerías Lafayette.

Museo del Louvre

Y las últimas horas del día las pasaremos en uno de los barrios más famosos de la ciudad: Montmartre. Aquí se encuentra otro de los templos religiosos más importantes de París, el Sagrado Corazón, al cual podremos acceder al interior sin ningún tipo de coste. Como se encuentra en una de las zonas más elevadas de París, desde él se tienen unas impresionantes vistas de la magnitud de la ciudad. Y desde allí, nos dirigiremos hasta el famoso Moulin Rouge para disfrutar de uno de los espectáculos que tienen lugar en este peculiar teatro-cabaret.

Domingo: últimas horas en París

Intentaremos coger un vuelo que salga el domingo por la tarde para poder aprovechar la mañana del domingo para ver los principales atractivos que todavía no nos habrá dado tiempo de conocer. Comenzaremos la mañana en la Plaza de la Concordia para ver tres monumentos que se encuentra cerca de ella: el Gran y Pequeño Palacio y el Museo de Orsay. Después, pasearemos hasta el sur para ver los Inválidos, al cual podremos entrar pagando una entrada de 9 euros. Y por último, iremos andando o en metro hasta el Panteón, donde descansan importantes personajes franceses como Voltaire, Dumas o Marie Curie.

Museo de Orsay

Si todavía nos queda tiempo hasta que salga nuestro vuelo podemos hacer un trayecto en batobús, unas embarcaciones que recorren el Sena pasando por delante de los principales atractivos que previamente ya habremos visitado de cerca. También podemos pasear por los Campos Elíseos y ver la Torre Eiffel desde otra perspectiva o ver los numerosos puentes que conectan las dos zonas de París. Recomendamos salir hacia el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación, ya que el abundante tráfico de París congestiona muchas veces la ciudad. Si nos queda algún atractivo por ver, nos lo apuntaremos para nuestra próxima visita a la ciudad.