Hoy compartiremos contigo las preguntas que toda nueva mamá se hace sobre fajarse después del parto, cuándo hacerlo, porqué hacerlo y quién debe llevar a cabo el fajado. Respondamos juntas estas preguntas y preparémonos para recuperar el abdomen plano que tanto nos gusta.

  • Cuándo ponerse la faja: en el primer mes ya es recomendable fajarse, ya que los órganos deben volver a su lugar y el abdomen flácido que queda puede hacer sentir inseguras a algunas mamás. Pero no se recomienda por más de 8 semanas porque se trata de que las cosas vuelvan a su lugar, y no de abusar de la faja.
  • Quién puede ponernos la faja: es normal que hoy en los hospitales las enfermeras pongan una faja provisional de vendas a las mamás, porque así el útero va tomando su lugar y evitan periodos más largos de recuperación. Pero una vez que esta faja la quitemos, podemos usar una faja comercial que nosotras mismas nos ponemos como parte de la ropa y que ayuda a bajar de peso más rápidamente.
  • Por qué debo usar esta faja: por todas las razones ya antes mencionadas. La faja se debe usar porque así los órganos vuelven a su lugar en menos tiempo y porque a muchas mujeres les ayuda a perder los kilos de más y controlar la pancita post parto. Además ayuda a la postura cuando cargamos al bebé y así nuestra espalda baja no se arquea tanto y evitamos posibles lesiones.

Mito o realidad

Eso sí, es necesario aclarar finalmente que no existe una receta infalible y que algunas madres aseguran que recuperaron su peso pre-parto aún sin usar faja, cosa que puede ser cierta pero deberse a la estructura o el metabolismo de las mamás. En todo caso una faja ayuda a la postura, a la contención del vientre y a lucir un aspecto más prolijo los primeras semanas de post parto.

En cualquier caso, debe dejarse de usar la faja solo si esta provoca problemas en la espalda o dolores en el vientre, pero si no es así, los beneficios anteriormente señalados son reales y bien favorables.