Escoger la dieta correcta

Escoger la dieta adecuada para tus objetivos y estado físico es muy importante para tener éxito. Si es necesario, contacta a un profesional para asegurarte de que emprenderás un buen camino para mejorar tu salud. Asegúrate de que la dieta no aporte más calorías de las que necesitas, pero tampoco sea demasiado restringida, porque aunque puedas completarla, luego puede tener efectos secundarios.

Meta realista

No emprendas una dieta esperando resultados que a simple vista no se lograrán. Debes ser realista sobre la meta que esperas alcanzar, y tomar en cuenta la capacidad que tiene tu cuerpo para perder peso, ya que esta varía mucho entre cada persona. Por otro lado, olvídate de esas dietas milagrosas que prometen resultados insólitos.

Crea hábitos

Generalmente practicamos una dieta, visualizándola como una temporada, que se terminará y luego regresaremos a una especie de normalidad. Esto es un error, y por eso muchas personas ganan el mismo o mayor peso del que habían logrado perder. Por ello, fomenta nuevos hábitos alimenticios para el resto de tu vida, a fin de que los resultados puedan sostenerse en el tiempo y tengas un cuerpo saludable.

Come en casa           

Procura comer en casa la mayoría de los alimentos que ingieras. Nadie más que tú o tus familiares podrán preparar los alimentos de la manera más sana posible y en las porciones adecuadas, un aspecto primordial para lograr tus objetivos. Además, si la comida se prepara siguiendo los parámetros nutricionales, el éxito de la dieta está asegurado, porque los platos no tendrán ingredientes extra que utilicen en los restaurantes.

Seguimiento del progreso                   

Realiza un seguimiento del progreso, a fin de comparar cómo ha evolucionado tu organismo,  así podrás considerar si has logrado los objetivos propuestos, calcular cuánto peso puedes perder en determinado tiempo y ser más disciplinado.

Flexibilidad y constancia

Si te sientes muy abrumado por la dieta, puedes al menos ser un poco flexible en ciertos aspectos, como por ejemplo, sustituir un alimento por otro que contenga la misma cantidad de calorías, agregar o restarle un poco a la porción, e incluso tomarte un día libre a la semana. Claro está, esto funcionará si acompañas la dieta con ejercicios, porque así quemarás más calorías. En todo caso, todas iniciativas no funcionarán si no las practicas con constancia, de allí que no dejes de cumplir con la dieta cada día.