Existen diversos pretextos por los que una persona no asiste a su trabajo. Lo que hay que saber es cuál de ellos le puede afectar su vida profesional.

Verdades y mentiras para faltar al trabajo

Vamos a ver algunas de las excusas más frecuentes que llevan a muchos trabajadores a faltar al trabajo utilizando diferentes motivos para justificar su ausencia. Vamos a repasar cuáles de ellos se utilizan y veremos cómo hay casos que suenan a verdades pero algunos son claras mentiras que pondrían en peligro su empleo.

Una de las principales excusas para no asistir al trabajo es el de la enfermedad, ya sea del empleado o de un familiar de este.

Hay quienes llaman a su jefe para informar que tiene gripe o una dolencia que le impide realizar su faena, por lo que solicita un día libre. En este caso, la mayoría de los empleadores otorgan el permiso, con la condición de que el subordinado le entregue al día siguiente una notificación de un médico que avale la enfermedad, sino la lleva puede ser que la excusa era una mentira.

En el caso del familiar enfermo, los hijos, padres y madres son los que hacen que un trabajador solicite un permiso. El empleador tiene métodos para comprobar la situación. Incluso hay quienes visitan al empleado para constatar la enfermedad del familiar y para también brindar alguna ayuda.

Otra de las excusas para no ir a trabajar es la de los accidentes. El empleado informa que su vehículo se ha averiado yendo a la empresa o que fue chocado. Esto también es comprobable.

Igualmente, los accidentes que generan un daño físico son una “buena” excusa para no ir a la oficina.

Ahora, hay motivos demasiado increíbles o fantasiosos que de buenas a primeras denotan que no son verdad. Un ejemplo de ello son las personas que se han excusado con que el informe que iba a entregar en ese día se le quemó cuando estaba cocinando o que no tiene ropa limpia para ir a trabajar.

Si va a inventar alguna excusa para faltar al trabajo, intente que esta se creíble y que no sea fácil de descubrir.

Excusas más comunes

Entre las justificaciones más utilizadas para perder un día de trabajo se pueden nombrar las siguientes:

  • El despertador no sonó.
  • El tráfico estuvo terrible y le impidió llegar.
  • Se enfermó usted o un familiar.
  • La niñera no pudo cuidar a su hijo ese día y tuvo que quedarse en casa para hacerlo.
  • No encontró las llaves de la casa o el coche.
  • No funcionó el transporte público.
  • Se averió el vehículo.
  • Se rompió una tubería de agua de su casa y esta se inundó.
  • Se escapó su mascota.
  • Se atascó la llave de su casa en la puerta y no sale o se rompió dentro de esta.

Algunos consejos

Estos son varios consejos que esperamos que te ayuden para evitar caer en una clara mentira para faltar al trabajo.

  • Cuando haya algún motivo para no ir a trabajar, asegúrese que este sea muy bueno, para evitar que su jefe desconfíe de usted.
  • Aunque es recomendado que no mienta, recuerde que muchas excusas son comprobables y descubrir una mentira de ese tipo puede ser motivo de despido.
  • Hay quienes sugieren que si va a faltar al trabajo sin motivo aparente, no lo haga un lunes o viernes, porque sería obvio que lo que desea es alargar el fin de semana.
  • Y finalmente, si va a mentir no lo comente con nadie, ni lo publique en sus redes sociales.