De un día o más, las excursiones que parten desde Dublín son de lo más variadas. Nos centramos en la capital de Irlanda para organizar las diferentes excursiones porque es el lugar donde la mayoría llegamos desde otros países, además es el que cuenta con mayor cantidad de oferta de alojamiento, de ahí que la mayoría partamos de esta ciudad para seguir estos itinerarios.

Estas son algunas de las ideas de excursiones visitas que puedes realizar para recorrer Irlanda:

  • Caminatas turísticas de Fairymount Farm: En el Mid Ireland, compuesto por los condados de Offaly, Laois, Westermeath, Tipperary y el este de Galway, puedes realizar trekking en distintos sitios. La Granja Fairymount es un establecimiento manejado por una familia que ofrece productos de agricultura orgánica y además brinda caminatas o trekkings que te permitirán disfrutar de los paisajes y la vida silvestre de este rincón de Irlanda, algo recomendado para los amantes del senderismo y los lugares de gran belleza natural.

sendero para recorrer los parajes de Fairymount Farm

  • Montañas de Wicklow: Se trata del jardín del país, con desfiladeros impresionantes que desafiarán a los amantes del senderismo y del ciclismo. Junto a los acantilados, el gran atractivo turístico de la zona es el apodado lago Guinness, cuyo nombre real es Lough Tay.

Excursión por las montañas Wicklow, un gran Parque Natural

  • Florence Court: En el condado de Fermanagh, en Irlanda del Norte, se encuentra el Tribunal de Florencia, una mansión del siglo XVIII que es propiedad del Patrimonio Nacional. Antes de que el National Trust adquiriese este sitio en 1953, albergó a los condes de Enniskillen.

Florence Court o Tribunal de Florencia, un majestuoso edificio con unos alrededores que podemos recorrer

  • Glendalough: Se puede visitar Glendalough en coche o en autobús. La comunidad monástica que hubo en este sitio durante siglos es uno de los mayores atractivos del lugar.

Edificio de Glendalough

  • Newgrange y la colina de Tara: Newgrande es una obra maestra que es más antigua que las pirámides egipcias. Es una tumba real que tiene más de 5 milenios. Luego puedes subir a la colina de Tara, una alargada elevación de piedra caliza de poca altura, que fue hogar de los Altos Reyes de Irlanda. En la cima de la colina hay una fortificación erigida durante la Edad de Hierro de 1000 metros de diámetro, conocida como la Fortaleza de los Reyes o Recinto Real.

Tumba de Newgrange

  • Hospital Real Kilmainham: Al oeste de Dublín y al sur del río Liffey se halla el suburbio de Kilmainham. Allí se encuentra uno de los edificios del siglo XVII más majestuosos de la zona. Se trata del Hospital Real de Kilmainham, un hogar para soldados retirados y heridos en guerra al estilo de Les Invalides de París. Hoy en día, alberga el Museo Irlandés de Arte Moderno.

Hospital de Kilmainham

  • Lagos de Blessington y Russborough House: Si buscas tranquilidad al pie de las Montañas Wicklow, puedes disfrutar en estos lagos que cubren más de 5.000 acres de aguas cristalinas. Pasea junto al lago, haz kayak, canoa o windsurf en alguno de los centros de deportes de aventura de las cercanías. Por otra parte, está la Russborough House, que fue construida en estilo paladiano a mediados del siglo XVIII y es una de las casas más bellas de Irlanda.

Lagos de Blessington, un conjunto de lagos con vistas espectaculares

  • Castillo de Malahide y sus jardines: En la costa de Dublín puedes recorrer este castillo que combinan a la perfección el arte, la elegancia y la historia. El total del complejo es de 250 acres, donde abundan los hermosos jardines. Además de una fortaleza, el castillo fue una residencia privada durante 800 años.

El castillo de Malahide está rodeado por unos grandes jardines que podemos recorrer

Como siempre, te recordamos que esto son sólo algunas sugerencias para que puedas conocer mejor los lugares más turísticos y maravillosos de Irlanda, puedes organizar tu propia ruta o itinerario por estos lugares en función de tu disponibilidad, del transporte y el tiempo en general, algo que siempre suele escasear cuando salimos para una escapada de pocos días.