La historia de Pompeya

En concreto, fue en el año 79 d.C. cuando los habitantes de esta población perdieron su vida de forma brusca y repentina cuando la lava del volcán enterró la ciudad bajo sus cenizas. Precisamente esto ha hecho que más de veinte siglos después se pueda ver a la perfección la conservación de los edificios e incluso las víctimas del accidente. En esa época era una de las localidades más ricas e importantes del Imperio Romano, ya que contaba con un variado patrimonio formado por monumentos, zonas verdes y palacios. A pesar de que fue fundada en el siglo VII a.C., fue a mediados del siglo I d.C. cuando hubo dos hechos que marcaron el final de la ciudad.

Uno de ellos fue en el año 62, ya que un  gran terremoto causó importantes destrozos en la ciudad. Las tareas de reconstrucción fueron muy costosas e incluso en el año 79 todavía la población no estaba totalmente recuperada del accidente ocasionado casi dos décadas atrás. Una vez que el Vesubio dejó a Pompeya totalmente enterrada, no se volvió a recuperar hasta el siglo XVI. 200 años más tarde, empezaron las obras para excavar y ‘dar luz’ a lo que miles de años atrás había quedado completamente enterrado.

Restos humanos fosilizados tras la erupción del Vesubio

Hoy en día, es posible recorrer lo que fue el foro, las termas, algún templo o basílica de la antigua Pompeya así como algunas viviendas y los cuerpos sin vida de sus ciudadanos. La mayoría de éstos están conservados bajo las cenizas de la erupción en el granero del foro, junto con los restos arqueológicos más visitados de la excursión. Los pasos de cebra perfectamente señalizados dos mil años atrás o un enorme prostíbulo con elementos decorativos de lo más rudimentario son alguno de los atractivos que también se pueden ver en la visita a Pompeya.

Cómo realizar la excursión a Pompeya

El recinto para visitar Pompeya abre entre los meses de noviembre a marzo entre las 8,30 y las 17 horas; mientras que desde abril y hasta finales de octubre el horario se amplía hasta las 19,30 horas. El precio de entrada general es de 11 euros por persona aunque se hacen descuentos para los jóvenes que pertenezcan a la Unión Europea y tengan entre 18 y 25 años ofreciendo el acceso por 5,50 euros. Aquellos visitantes que sean menores de edad o que tengan más de 65 años pueden ver Pompeya sin ningún tipo de coste ya que la entrada es totalmente gratuita. Otra opción para ahorrar en nuestras vacaciones es visitar los lugares de Pompeya, Oplontis, Stabia, Herculano y Antiquarium de Boscoreale por un precio de 20 euros en tarifa normal y de 10 euros en reducida.

La ciudad de Pompeya conserva muy bien la mayoría de sus construcciones de origen romano

Para realizar la excursión hay varias formas de hacerla desde Roma o desde Nápoles, las dos grandes poblaciones más grandes y turísticas cercanas a Pompeya. Una de ellas es alquilar un vehículo para trasladarnos; una opción económica en el caso de que viajemos en familia o con un grupo de amigos ya que si vamos en pareja nos puede resultar más cara que cogiendo transporte público ya que además hay que sumar al alquiler los costes de peajes y combustible. Los que quieran ir en tren hasta Pompeya desde Roma podrán hacerlo saliendo desde la popular estación de Termini en un trayecto que cuesta unas dos o tres horas de duración. Dependiendo de la hora de partida y regreso, los precios variarán entre los 40 y 100 euros por persona. También se organizan excursiones con guías en español en las que se ofrece transporte, la entrada a Pompeya y la comida de la jornada por un precio a partir de 100 euros.