¿Qué es la retención de líquidos?

Las hormonas que genera nuestra cuerpo intenta regular el nivel de líquidos de nuestro cuerpo, pero a veces el agua queda acumulado y no podemos deshacernos de ese exceso por diversos motivos. En el caso de las mujeres principalmente suele ser cuando el nivel hormonal de estrógenos es predominante, pero también puede surgir debido a falta de circulación en nuestro sistema generado principalmente por una vida sedentaria. Los alimentos también pueden influir en la retención de líquidos, siendo el exceso de sodio en nuestra nutrición el principal factor para hacer propicia dicha retención.

¿Cómo podemos evitarla?

  • Ejercicio. Teniendo en cuenta que el sedentarismo es una de las principales causas de la retención de líquidos, el ejercicio es la forma más rápida de evitarla. Como la zona de nuestro cuerpo que generalmente retiene más agua son las piernas, es importante hacer actividades que nos hagan ejercitar las extremidades inferiores como el ciclismo, la natación o los movimientos aeróbicos de ‘step’.

La natación y los deportes en los que movemos las extremidades son buenos para evitar este problema

  • Agua. Y aunque a muchas personas les parezca una incongruencia que para evitar el exceso de líquidos haya que beber agua, es esencial para mantener el equilibrio de nuestro organismo. Lo recomendable es consumir dos litros diarios ya que entre los beneficios del agua encontramos que nos ayuda a eliminar toxinas, grasa acumulada y hacer que el sistema funcione en su máximo rendimiento. Pero lógicamente sólo bebiendo agua no evitamos la retención de líquidos, sino que debemos complementarlo con ejercicio y  una correcta alimentación.

Beber agua, aunque parezca raro, también es bueno para no retener líquidos

  • Frutas y verduras. Muchas frutas y verduras cuentan con propiedades que nos ayudan con la eliminación de exceso de líquido en nuestro cuerpo. Especialmente la uva es uno de los alimentos que no deben faltar en nuestra dieta si tenemos problemas de retención en nuestro sistema.
  • Piernas ‘en alto’. La mayoría de personas que sufren la retención de líquidos se dan cuenta que a lo largo del día permanecen sentados o en una postura parecida durante toda la jornada. Por eso es importante elevar las piernas, ya que no sólo mejorarás la circulación, sino que evitarás la hinchazón de tobillos y evitarás la retención de líquidos. Para ello, los pies deben quedar más altos que las rodillas y éstas elevarlas sobre las caderas.

Dejar las piernas en alto nos ayudará a no retener líquido en ellas

  • Evitar agua muy caliente. Darse baños de agua caliente, especialmente en las piernas, ayuda a activar la circulación y en consecuencia evita la retención de líquidos. Pero no por ello significa que aplicándote agua caliente todos los días vayas a conseguir que el exceso de agua que no puedes eliminar no quede acumulado, sino que esto ayuda pero no es el método más eficaz para prevenirla.
  • No usar prendas muy ajustadas. Generalmente las mujeres suelen llevar prendas ajustadas en su día a día como medias, mallas, pantalones muy apretados… Si tienes problemas de retención es importante que evites en la medida de lo posible este tipo de ropas. Si por trabajo tienes que llevar inevitablemente medias, cómpralas de ‘descanso’, e intenta ponértelas a primera hora de la mañana o antes de hacer tus actividades rutinarias. Notarás mejoría tanto si permaneces de pie o sentado, pero en ambos casos en una posición estática durante varias horas al día.
  • No consumir demasiada sal. Como comentábamos al principio, un exceso de sodio en nuestra dieta no es un ‘buen aliado’ para evitar la retención de líquidos. Pero no por ello debes eliminarla de tu alimentación, sino que como siempre la moderación es la clave para conseguir un correcto equilibrio. Tu organismo necesita unos niveles mínimos de sal, por lo tanto consúmela pero controlando el sodio que llevan los productos que ingieres en tu día a día. Generalmente se recomienda un consumo que oscila entre 1,5 y 2,5 gramos al día.