Muchos jardines con una extensión importante de terreno, solo se limitan a la siembra de árboles frutales y decorativos. Aunque esto es bastante funcional, puedes experimentar una nueva forma para este espacio, instalando un estanque. Así que abordaremos los elementos principales respecto a este tema, para que puedas llevarlo a cabo.

¿Por qué hacer un estanque en mi jardín?

Son muchos los beneficios de esta iniciativa para tu jardín. No solo se trata de distinguirte ante los jardines tradicionales, por su alto nivel decorativo, sino que también tienes la oportunidad de cultivar plantas acuáticas que aportarán mucho al pequeño ecosistema que tienes en casa. Igualmente, puedes considerar la posibilidad de tener algunos peces en el estanque, y esto lo hará más atractivo. También es posible dar un uso ecológico al agua de tu estanque y eso hará que el jardín sea sostenible.

Diseño previo

Como siempre, este es un paso fundamental para cualquier proyecto de jardinería. Consiste en evaluar cuáles serán las dimensiones del estanque, en qué parte del jardín piensas colocarlo, qué plantas piensas cultivar, que especies de peces puedes criar, dependiendo de las características el estanque, incluso el presupuesto del que dispones. En todo caso, hemos de decirte que una de las ventajas de hacer el estanque, es que no resultará tan costoso, porque los materiales que necesitas son muy pocos.

Diseñar el estanque es importante para un buen resultado, agradable a la vista

Mantenimiento

La tarea más básica de mantenimiento que implica un estanque dentro de tu jardín, tiene que ver con la limpieza del agua, ya que a largo plazo esto puede ser un criadero de zancudos, representando algún peligro para la salud. En todo caso, depende de la ubicación del estanque. Generalmente, la tarea de drenaje y limpieza del agua se hace cada cierto tiempo, con maquinaria especializada, influyendo también la cantidad de sol y lluvia que este reciba.

Constrúyelo tú mismo

La construcción del estanque casero es muy sencilla. Se necesita cavar un hoyo, cuya profundidad puede variar, dependiendo de las plantas y animales que coloques en su interior. Las profundidades oscilan entre 60, 45, y 25 centímetros, pero puedes hacerlo más profundo si así lo deseas. Luego de retirar toda la tierra, debes limpiar el terreno, retirar piedras, tapar huecos, procurando que la superficie quede lo más lisa posible.

Cuando hayas completado esta tarea, puedes colocar un manto de caucho, (en el mercado encontrarás diferentes marcas y modelos), que deberás ir sosteniendo con piedras de forma temporal hasta darle forma completa al estanque. Luego, fijarás el caucho con pinzas y recortarás el excedente de manto en los bordes. Ahora solo deberás decorar el borde del estanque, llenarlo, y agregar las plantas y peces.

Este modelo es muy sencillo y casero. Si quieres hacer algo más elaborado, deberás solicitar los servicios de una empresa de jardinería. Lo importante es que te decidas por esta iniciativa que le dará a tu jardín una vista diferente.