• Con lo necesario: A veces una invitación de boda tiene recepciones cuando en realidad nunca se pide tal recepción, o tiene más de un sobre. Este tipo de cosas están de más y no sólo generan costos extras sino papeleo que tus invitados no desean. Procura mantenerte dentro de lo que necesitas para la invitación.
  • Con una buena redacción y ortografía: Varios diseñadores gráficos son excelentes creando imágenes y la invitación en sí, pero no siempre se destacan por su ortografía, de hecho es común que se encuentren errores en las invitaciones. Pide antes de imprimir al diseñador que te proporcione la invitación y mándala a alguien que tenga buen manejo de la ortografía, o si no cuentas con nadie que te pueda ayudar en eso, contrata a un freelance para que te edite el texto, te sorprenderá cómo lo puede mejorar.
  • Que vaya con tu personalidad: No todo lo concerniente a las bodas debe ser elegante o tipo vintage, pero lo que sí debe tener tu invitación es tu personalidad en ella, pues así tus invitados se sentirán convidados a una fiesta tuya y no sólo a una boda más, a una ceremonia que no va con el tipo de persona que eres. Aunque no decimos que ser elegante sea malo, sino que si lo eres sería raro tener una invitación con onda hippie ¿o no?
  • Que combine con la decoración: Quizá sea una obviedad pero cuando escogemos la decoración en ocasiones no tomamos en cuenta la decoración que tendrás en la boda, y eso si bien es cierto no es un drama, sí puede ser un detalle que si se toma en cuenta se vuelve uno muy lindo y chic. Busca colores similares, las mismas flores, una estética semejante a la de toda tu boda para que se destaquen en la invitación y la tornen increíble.

Esperamos que con estos consejos te resulten más sencillos para tener las mejores invitaciones para tu boda, ya que ese día especial merece todo lo mejor, desde un hermoso papel en la invitación, una redacción romántica e impecable, hasta una estética de envidia.