No abandonar tu rutina

Tras el nacimiento del bebé, lo primero que debes hacer es abandonar tu rutina anterior al parto y adaptarte a la nueva rutina que será guiada por tu bebé y las necesidades que presente. Esto sobre todo afecta las madres, quienes tardan al menos unas seis semanas en recuperarse del parto y volver a algunas de sus actividades regulares antes del embarazo.

Seguir consejos al pie de la letra

Ante los diferentes problemas que se pueden presentar con tu bebé, encontrarás siempre un gran número de soluciones y consejos que te darán otras personas. Cuando esto ocurra, evita seguir los consejos al pie de la letra, debido a que cada caso es distinto, y tienes que hacer las tareas de cuidado dependiendo de las características de tu bebé. Hay aplicaciones ideales para padres primerizos que darán mucha información y consejos, sin embargo, siempre hay que tener en cuenta que cada niño tiene unas características especiales y no siempre podemos aplicar las mismas reglas que incluso pediatras cualificados ofrecen. Debemos informarnos en varios medios y siempre será bueno consultar todo con nuestro pediatra habitual, quien conoce a nuestro bebé y así podrá darnos consejos más específicos y flexibles.

Perder la calma

Existen 4 aspectos básicos indispensables relacionados con el cuidado del bebé: alimentación, sueño, llanto e higiene. El llanto es uno de los más problemáticos, porque siempre se nos ha dicho que es la única forma que el bebé tiene para comunicarse con nosotros. Esto no es del todo cierto, ya que se ha comprobado que un bebé puede llorar sin necesitar algo en específico. En todo caso, cuando el bebé llore demasiado, revisa si hay algún problema, pero no pierdas la calma. Al contrario, mantente relajado y háblale suave, para así propiciar la calma en él.

No tener lo necesario antes de comenzar una tarea

Este es un aspecto clave, sobre todo si en determinando momento están solos el bebé y tú. Por ejemplo, si vas a cambiar el pañal, debes contar con todo lo necesario para limpiar al bebé, y así evitarás tener que dejarlo solo por unos minutos. Algo muy importante es mantener esta zona limpia y fresca para evitar la dermatitis. Incluso puedes dejar a tu bebé sin pañal por al menos una hora, para dejar que sus genitales se refresquen.

No hacer una rutina para dormir

Aunque el bebé esté recién nacido, puedes comenzar a acostumbrarlo a cumplir con una rutina antes de dormir. Esto será de mucha utilidad cuando el bebé vaya creciendo, pues de ese modo le enseñamos a dormir por si solo para que más adelante no tenga que depender de sus padres para coger el sueño. Por ello, asesórate con un especialista sobre cuáles tareas puedes hacer junto con el bebé junto antes de llevarlo a la cama.

Estos son solo unos breves consejos para cuidarlo, pero lo ideal es que consultes con el pediatra todas las dudas que poseas al respecto.