Datos personales

  • Fotografía. “Una imagen vale más que mil palabras” y en el caso de nuestro currículum también debemos aplicarnos este dicho. Lo primero que hace cualquier persona que lee un documento como este es fijar la mirada en primer lugar a la fotografía. Ésta debe estar siempre en el margen superior, preferiblemente en la parte de la izquierda. Hay que evitar incluir imágenes en las que la calidad no sea buena o no salgamos mirando al frente. Lo ideal es utilizar una fotografía ‘tipo DNI’ para mostrar una imagen seria y profesional.
  • Desactualización. En ocasiones cambiamos de domicilio, número de teléfono o incluso de cuenta de correo y lo modificamos en diferentes sitios excepto en nuestro currículum. Teniendo en cuenta que es un documento que ‘da la cara por nosotros’ frente a una empresa en la que queremos trabajar, no podemos permitir que esté desactualizado.
  • Falta datos. Las empresas reciben cada día currículums en los que no saben cómo contactar con los candidatos ya que en ocasiones los datos son erróneos o simplemente lo han omitido. Evita poner el teléfono de casa, o si lo incluyes, hazlo complementándolo con tu teléfono móvil. ¿Tienes varias cuentas de correo electrónico? Te recomendamos que pongas dos direcciones de correo, siempre que ambas sean ‘profesionales’. Con esto nos referimos a que evites ‘motes’ o nombres ‘poco apropiados’ como forma de contacto en tu CV. Revisa la carpeta ‘spam’ de tu cuenta de correo, ya que si contactan contigo vía electrónica puede que se guarde el mensaje automáticamente ahí.

Precauciones para preparar correctamente tu currículum

No debes hacer…

  • Excederte demasiado. Lo ideal es poder congregar toda tu experiencia y trayectoria profesional en una sola hoja. Si necesariamente necesitas entregarlo en dos partes, intenta que ambas estén completas, ya que no es correcto entregar un folio con la mayoría de la información y un segundo papel que prácticamente ‘está en blanco’. Si sabes resumir, pero a la vez de forma atractiva para ser de interés para la empresa, serás uno los candidatos al puesto.
  • No cuidar calidad y formato. Nunca entregues un currículum en papel reciclado, ya que aunque puedas parecer una persona ‘que cuida el medioambiente’, la mayoría de empresas prefieren los modelos estándar. Esto significa seriedad y claridad en un mismo documento y para ello utiliza un folio blanco y comprueba que la impresión se ha realizado sin errores. Evita la utilización de colores estridentes así como un diseño ‘fuera de lo común’, ya que ser creativos con nuestro CV sólo puede ayudarnos en puestos de trabajos determinados. No uses tipos de letra ni excesivamente grandes ni demasiados pequeños, tienes que conseguir que la lectura del documento sea agradable.
  • Errores ortográficos. Una falta de ortografía es motivo para que la persona que selecciona a los candidatos descarte un CV; un error como ese denota falta de interés y de poca profesionalidad. Después de la elaboración del documento o si haces modificaciones posteriores, léelo varias veces y comprueba al detalle que todo lo redactado está correctamente escrito y explicado. Y es que no sólo es importante evitar los errores ortográficos sino también la redacción. Es preferible que seas breve y conciso, que por intentar ‘rellenar’ el currículum acaben desechando tu solicitud.
  • Ni mentir ni incluir información superflua. Dependiendo del puesto al que te postules deberás destacar tus cualidades y experiencias profesionales. Si has trabajado 10 años en un bufete de abogados, pero tu primer trabajo fue estar un mes en un restaurante de comida rápida, omítelo. Nunca debes mentir en tu currículum, pero no estás obligado a poner todo lo que has hecho a lo largo de tu vida sólo para que parezca un documento más ‘completo y variado’. En ocasiones, la variedad de sectores en tus puestos de trabajos pueden denotar inestabilidad. Piensa que en el momento que la empresa lee tu currículum tú no estarás para defenderte y a veces puede perjudicarte una información superflua.