¿Cómo tiene que ser la maleta para no facturar?

Para que el equipaje pueda ir en el hueco que hay sobre los asientos de los pasajeros, la maleta debe tener unas medidas establecidas; éstas se entienden como 55 centímetros de alto, 40 cm de ancho y 22 de profundidad. ¿Qué pasa si sobre pasa de dichas medidas? ¿Cómo sabe la compañía área que estás dentro de los centímetros establecidos? Para ello suele haber junto a la zona de embarque unos medidores en los que el personal de vuelo te puede obligar a utilizar para comprobar que tu equipaje es considerado ‘de mano’. En el caso de que te excedas de tamaño, te podrán pedir que ‘recoloques’ el interior del equipaje hasta dar con la medida adecuada o simplemente te harán pagar la facturación de la maleta y la embarcarán en la zona de carga.

Control del tamaño del equipaje de mano

Con respecto al peso que se permite en la maleta éste varía según la compañía área, pero suele ser entre 8 y 10 kilos por equipaje. En la zona de embarque no suele haber ninguna máquina que pese el equipaje, sino que la forma para determinar cuánto pesa se suele hacer en la taquilla para obtener tu tarjeta de embarque o si alguno de los bultos los tienes que facturar. Por lo tanto, si no tienes que pasar previamente por facturación y ya dispones de tu billete de vuelo, seguramente no te pesarán en ningún momento tu maleta siempre y cuando esté dentro de las medidas establecidas como ‘equipaje de mano’. Para evitar sorpresas, lo mejor es que consultes las condiciones de vuelo de tu compañía aérea para determinar el peso máximo que permiten por pasajero.

¿Cómo preparo la maleta de cabina?

  • Espacio. Lo ideal si tienes planeado un viaje sin facturar la maleta es hacerlo en la época estival ya que el tipo de ropa que necesitarás será más ligero que en cualquier mes del año y por lo tanto tendrás más espacio en el equipaje. ¿Pero qué podemos hacer si tengo que meter ropa, calzado, neceser y toallas en una maleta tan pequeña como la de cabina? Un truco es colocar tu ropa en dos grandes bloques y rellenes los huecos que se forman por los laterales con prendas enrolladas. Si aun así no consigues meter todo lo que tenías pensado, puedes colocar la ropa de forma lateral de arriba abajo; como la ropa te quedará tan comprimida evitarás que se arrugue y tendrás mucho más espacio que haciéndolo de la forma convencional.
  • Líquidos. Debes recordar que está totalmente prohibido pasar cualquier tipo de líquido en un control de embarque; incluso si se trata de una botella pequeña de agua mineral. Por lo tanto, el equipaje de mano deberá estar exento de líquidos al menos que éstos sean para higiene personal y no excedan de los 100 mililitros. Puedes adquirir botes vacíos con las medidas reglamentarias de vuelo y rellenarlos de los productos que necesites como gel o champú o esperar a comprarlos en tu destino.
  • Electrónica. Debes tener en cuenta que al no facturar tu equipaje pasará por un control policial antes de embarcar. Aunque depende del aeropuerto o del personal de seguridad, es muy habitual que te hagan abrir la maleta si sospechan que llevas algún objeto ‘no permitido’. Los ordenadores, tablets o videojuegos deberán ser pasados por el escáner en una bandeja y no en el interior del equipaje ya que si no te harán abrirlo para comprobar realmente que es un dispositivo electrónico. Especial atención también a los souvenirs, ya que los imanes son uno de los recuerdos más típicos de un viaje y si los llevas en tu maleta de mano también aparecerá como algo ‘sospechoso’ en el escáner policial.