En España la mayoría de los hospitales realizan episiotomía de una manera protocolaria, no estudian cada caso por separado sino que la realizan en todas las mujeres bajo el argumento de que es más seguro para ellas ya que previene desgarros.

Pero esto se contradice con lo que nos cuenta la Organización Mundial de la Salud, que en sus estudios estima que solo un 20% de las mujeres, como máximo, necesitaría realmente este corte pudiendo evitarse en el resto de los partos en los que las madres dilatarían de forma natural.

¿Cuándo sería necesaria la episiotomía?

Estos son algunos de los casos en los que sí es necesario realizar un corte en la zona perineal de la mujer:

  • Si el bebé viene de pies. Este tipo de partos son más arriesgados y pueden presentar más problemas y riesgo de desgarro.
  • Si la madre no puede expulsar los hombros del bebé. Tras salir la cabeza del niño, en algunos casos este queda apresado sin poder sacar los hombros. Aquí estaría justificado el corte.
  • Si hay un serio riesgo de desgarro. Aunque la episiotomía tiene riesgos, un desgarro es mucho peor y por eso es preferible cortar.

¿Qué posibles efectos puede tener en la mujer?

Como cualquier interveción la episiotomía puede tener una serie de efectos adversos, en algunos casos puede ser necesario incluso recurrir a cirugía estética para recuperar el aspecto original, además existen riesgos para la salud que en algunos casos pueden llegar a ser graves o incluso convertirse en crónicos.

  • Infecciones y sangrados tras el parto. Dada la zona en la que se produce el corte es muy fácil sufrir infecciones por contaminación con heces y orina. Las hemorragias también son fáciles de suceder ya que cualquier pequeño esfuerzo físico se sentirá en la zona.
  • Daños estéticos como costurones o colgajos. Esto es un duro golpe para la autoestima de la mujer que en los casos más graves debe de recurrir a la cirugía estética.
  • Incontinencia de orina, heces o gases. Este problema puede ser solo momentáneo, durante los primeros meses tras el parto. Pero algunas mujeres lo sufren de manera crónica.
  • Dolor al mantener relaciones sexuales. En algunos casos incluso se ha cosido parte de la entra de la vagina, lo que obliga a realizar una nueva intervención para reparar el problema.

¿Es posible hacer algo para evitarla?

La mejor manera de evitar la episiotomía es reforzando el suelo pélvico mediante masajes que la mujer puede realizarse a sí misma a partir de la semana 32 de embarazo. Es importante que acuda a un fisioterapeuta especializado la primera vez, para que le oriente sobre cuál es la mejor forma de hacerlos.

Dado que se realizan a través de la vagina, la mayoría de las mujeres se sienten más cómodas realizando ellas mismas el masaje, aunque es posible que lo realice el especialista si lo desea. Un par de semanas antes de salir de cuentas puede pedir ser revisada por un especialista (comadrona, fisioterapeuta o médico) que determine que su suelo pélvico está en forma y es suficientemente elástico.

De este modo puede pedir que no se le realice la episiotomía salvo caso de urgencia. En algunos casos se han encontrado con que el médico no estaba de acuerdo, por lo que es importante dejar constancia por escrito de la oposición al corte.