Para que el organismo alcance un estado de sobreentrenamiento, se debe haber alcanzado el límite de nuestra capacidad física en cuanto a la realización de ejercicios, y el cuerpo se ve obligado a rendir a un nivel para el que realmente no está preparado, sin aportar las horas suficientes para el descanso, posteriores a cada jornada. Esto implica una serie de consecuencias, que son síntomas directos del sobreentrenamiento, y que señalan que hay que tomar medidas al respecto para evitar que la situación empeore.

  1. Físicas: A nivel físico se observarán dolores a nivel muscular, que claramente son señales del agotamiento que la persona presenta. Al mismo tiempo, presentará problemas para dormir, pérdida de apetito y aumento de sed. Si estos síntomas se mantienen, el estado de la persona puede empeorar, ya que la alimentación, la hidratación y el descanso, son los requisitos fundamentales para tener un buen estado físico.
  2. Fisiológicas: La persona puede presentar problemas cardíacos y respiratorios, como incremento de la presión sanguínea y ritmo cardíaco, aumento de la temperatura, y procesos de recuperación más lentos, en cuanto a la circulación de la sangre, aun cuando la persona se encuentre en reposo.
  3. Psicológicas: Desde el punto de vista psicológico, la persona puede mostrarse muy irritable, con altos niveles de ansiedad. Esto le impedirá concentrarse en sus actividades cotidianas, por lo que probablemente se muestre desmotivada. En niveles avanzados del sobreentrenamiento, la persona experimenta pérdida de la líbido, problemas en cuanto a su autoestima y puede alcanzar un estado de depresión.
  4. Bioquímicas: Para observar las consecuencias bioquímicas se necesita realizar un análisis sanguíneo. Las consecuencias de este tipo comprenden el aumento de los niveles de adrenalina, cortisol, ácidos grasos y serotonina. Del mismo modo, puede observarse la disminución de la hemoglobina, hierro, ferritina y glucógeno.
  5. Inmunológicas: Con la disminución de la hemoglobina, el sistema inmunológico pierde sus defensas, por lo que es más susceptible a sufrir infecciones, y será más difícil enfrentar ciertas enfermedades o realizar los procesos de cicatrización.

Si se observa alguno de estos síntomas, es recomendable acudir a un especialista para evitar que la situación empeore, ya que el proceso de recuperación será más difícil a medida que el sobreentrenamiento esté más avanzado.